La privacidad en Internet es un derecho que tenemos todos los ciudadanos del mundo, pero que, visto el caudal de documentales, denuncias y multas a las grandes compañías tecnológicas, rara vez es respetado. Una de las grandes herramientas que nos ha dado la tecnología ha sido la navegación web. Internet es uno de los grandes inventos de la humanidad, te reto a que me digas alguna innovación más importante en el último siglo, pero debemos tener cuidado con nuestros datos. Apple, parece, está de nuestro lado. Aunque eso haga enfadar a las agencias de publicidad.

Temblores en el mercado de anuncios online

Recientemente, gracias a la información que hemos podido encontrar en el medio de comunicación The Information, hemos conocido cómo la industria de la publicidad en internet ve con malos ojos la búsqueda de la privacidad en el navegador de Apple, Safari. Desde hace un par de años, la compañía que preside Tim Cook está reforzando la seguridad en su navegador, para promover la privacidad del usuario, pero, a su vez, impidiendo que los anunciantes puedan seguir los pasos de los consumidores a través de la red, con la consiguiente dificultad de establecer anuncios adecuados a sus características.

Apple buscar la máxima privacidad en Safari. Unsplash
Apple intenta cuidar de nuestra privacidad, a pesar de la industria publicitaria

En el artículo del medio de comunicación que te mencionaba anteriormente, se amplía la información de manera más detallada, pero, a modo de resumen, me gustaría que te quedases con la idea de que Safari es un incordio para los anunciantes. Los usuarios de un iPhone, un público objetivo interesante para estas compañías, suelen utilizar el navegador por defecto del dispositivo, con lo que su seguimiento se torna más complicado. En declaraciones de Jason Kint, CEO de Digital Content Next, se recoge la siguiente declaración:

Los usuarios de Apple tienen más valor, para los anunciantes, basándonos en características demográficas y de mayores ingresos. Los usuarios de Safari han sido devaluados erróneamente.