Todos somos conscientes de que las grandes corporaciones lo saben todo acerca de nosotros, si es que somos demasiado aficionados o aficionadas a la tecnología. Sin embargo, no acabamos de comprender los riesgos que implica subir media vida a internet, ya sea a través de historias en Instagram, opiniones en Twitter o publicaciones en Facebook. Sabemos que ellos tienen el control, aunque nos neguemos a creerlo. Ahora, el país que presume de una civilización realmente avanzada, quiere seguir espiando a sus ciudadanos.

Menos cifrado, más control

Recientemente, gracias a la información que hemos podido encontrar en el prestigioso medio de comunicación The New York Times, hemos conocido que el gobierno de Estados Unidos, a través de William P. Barr, el fiscal general del país, quiere presionar a Facebook, ese conglomerado tecnológico que engulle todo lo que se propone. En esta ocasión, las presiones tendrían como objetivo poder entrar dentro del sistema y poder echar un vistazo a cualquier tipo de comunicación en las redes sociales de la compañía, con la excusa, ya un tanto manida, de buscar el bien común, extremar las precauciones y vigilar por la seguridad de sus ciudadanos.

La utilización de apps de mensajería es casi obligatoria en nuestra sociedad

Las reacciones no se han hecho esperar y uno de los enemigos públicos de Estados Unidos, Edward Snowden, ha publicado el tweet que te muestro sobre estas líneas. En el mismo, Edward ha dado la cifra de posibles usuarios afectados. Nada más y nada menos que 1.500 millones de personas, con lo que este asunto trascendería fronteras, podrían verse afectados por la dirección que el gobierno de Estados Unidos está tomando en este asunto del espionaje de las comunicaciones privadas de los ciudadanos.