Al margen de nuestras amadas redes sociales, hoy en día usamos apps para todo: pagar el estacionamiento, vigilar nuestras horas de sueño, seguir una dieta o simplemente saber cuándo te va a venir la regla. Los días de marcar una X en el calendario ya son el pasado, ¿para qué, si hay apps que se adaptan a tu ciclo menstrual y te dicen cuándo será la siguiente con precisión o cuándo eres más fértil?

Tras el escándalo de Facebook y Cambridge Analytica en el que se usaron los datos de la red social de Mark Zuckerberg para orientar la intención de voto de 50 millones de norteamericanos, tenemos la sensibilidad a flor de piel con este tema. ¿Será que me va a venir la regla? No, es que parece que por fin nos estamos dando cuenta de qué es el Big Data y todo lo que puede hacerse con él.

Lo peor es que no hace falta que nadie te obligue a pasar por el aro: tú solito te instalas las apps y les concedes permiso sin dar mucha importancia a su política. Qué más da que sepan que me llamo Eva, que me gusta Linkin Park, que estudié en Zaragoza o que haya venido la regla el jueves. Craso error: van a usar todo lo que saben en tu contra. O mejor dicho, en su beneficio.

El colectivo brasileño Coding Rights se dedica a investigar las tecnologías relacionadas con la vigilancia y su último objetivo han sido precisamente las apps de control de la regla. En este estudio se analizaron las apps Glow, Clue y Maya.

Esta app controla tu regla y tu vida. StarMedia

Menstruapps, unas apps que perfilan patrones fisiológicos y de comportamiento

El medio El Salto las define como menstruapps, unas aplicaciones que controlan el ciclo menstrual, el periodo fértil, la ovulación, la edad, el peso, medidas, presión arterial, pulso, actividad física… echa un ojo a tu smartphone y verás cómo tu teléfono inteligente controla tu salud, estableciendo un ecosistema que efectivamente, te ayuda a llevar una vida más saludable. Pero eso solo es la cara amable del asunto.

Para saber cuándo te vendrá la regla se decidan a calcular el promedio de tus ciclos previos y, a partir de ahi, deducir su duración, fertilidad… para ser más precisas, algunas incluso te piden que incorpores estados de ánimo, síntomas de tu síndrome premenstrual o frecuencia de tus relaciones sexuales.

Natasha Felizi y Joana Varón de Chupadatos son claras:

Estas herramientas funcionan como laboratorios para la observación de patrones fisiológicos y de comportamiento.

Pero, ¿qué tiene de malo que me ayuden a quedarme embarazada, a llevar una vida más saludable o saber cuándo me va a visitar la señora de rojo?

¿Estás embarazada?¿Quieres estar embarazada?. American Pregnancy

¿Para qué se usan los datos de las apps de control de menstruación?

Si todo lo que Facebook sabe sobre nosotros puede usarse para orquestar campañas electorales ultrasegmentadas, ¿para qué son útiles datos que dan idea de nuestros hábitos sexuales, medidas y comportamiento?

No es ningún secreto que detrás de estas aplicaciones se encuentran firmas con fines comerciales que reciben informes sobre nuestros gustos, patrones de comportamiento, horarios que pueden ser empleados para diseñar una estrategia de marketing personalizada que se traduce en anuncios diferenciados y, en consecuencia, mucho más efectivos.

Además, muchas de estas apps ofrecen consejos sobre lifestyle que, bajo la apariencia de ser científicos y neutrales, refuerzan estándares de belleza y patrones de comportamiento heteronormativos. Lo que podría usarse para dar libertad a la mujer, vuelve a intentar generar inseguridades y necesidades para cumplir con unos estándares de perfección. Como si fueran las típicas revistas de adolescentes.

La ingente cantidad de datos y metadatos recogidos posibilita un perfil preciso de cómo es la mujer de hoy en día en cuanto a cómo es su cuerpo, su salud, gustos, hábitos de consumo, patrones de comportamiento, costumbres sexuales. A nivel sanitario, tristemente muchas mujeres se sienten más cómodas revelando sus datos personales a su fiel teléfono que al personal sanitario. Por supuesto, el siguiente gran pelotazo de las aplicaciones es el sector médico, que tiene en las apps un nicho de mercado brutal.

La libertad sexual y reproductiva de las mujeres es todavía un tema de debate en muchos países del mundo en los que, por increíble que parezca, la mujer no es dueña de su propio útero y no tiene la última palabra sobre lo su cuerpo, teniendo que seguir políticas en las que prácticamente es tratada como una vasija con dos piernas. No es que el estado vaya a garantizarle recursos sociales o sanitarias, pero sí que tiene la potestad de decidir sobre ella misma. Con estas apps se controla absolutamente todo lo relativo al ciclo reproductivo.

Puede que las apps para controlar la regla sean muy cómodas, pero sabiendo todo lo que hay detrás, quizás sea momento de volver a marcar con una X en el calendario.