No hay ninguna duda de que Huawei se ha convertido en una de las firmas más valiosas del mundo. Con sólo echar un vistazo por la ciudad un viernes por la tarde podemos darnos cuenta de la popularidad de los terminales de la compañía china.

Sin embargo, no hace tanto tiempo que desconfiábamos de los mal denominados "teléfonos chinos", y Huawei era parte del nada selecto grupo. ¿Qué ha ocurrido durante estos años? ¿Dónde está la clave del ascenso de Huawei?

El camino al podio de las ventas mundiales

Muchos hemos sido espectadores del desarrollo de la firma asiática y en mi caso he podido verlo muy de cerca. No hay más que decir que mi primer smartphone fue un Huawei Ascend Y300, que compré a principios del año 2013, y que llevo apenas unos días con mi nuevo Huawei P20.

Con 40,4 millones de unidades vendidas en todo el mundo, se afianza en el tercer puesto

Las ventas de la compañía originaria de Shenzhen no han hecho más que crecer durante los últimos años, hasta convertirse en la tercera potencia mundial en el ámbito de la tecnología móvil. Como podemos leer en El Economista, durante el primer trimestre de este 2018, Huawei vendió 40,4 millones de unidades, consolidándose en el tercer puesto del podio, sólo por detrás Samsung y Apple. Se alza así con un 10,5% de la cuota de mercado, superando al 9% que obtuvo en el mismo periodo del año pasado.

Si echamos un vistazo algo más atrás encontramos más de lo mismo, una tendencia ascendente que se ha traducido en una facturación cada vez mayor, pasando de 146.000 millones de yuanes (unos 19.000 millones de euros) en 2009, hasta los más de 600.000 millones (80.000 millones de euros), manejados durante el año 2017 y según los datos de Statista. De hecho, y como apuntan desde Expansión, Huawei superó en ventas a la todopoderosa Apple durante los meses de junio y julio del año pasado.

Su facturación no para de crecer.

Como puedes ver, Huawei ha pasado prácticamente del anonimato a plantar cara a gigantes de la talla de Samsung y Apple, de fabricar "teléfonos chinos" a tener como embajador al mismísimo Lionel Messi. ¿Qué los ha llevado a lo más alto?

Inversión, trabajo y dedicación

Cerca del 50% de los empleados totales de Huawei son ingenieros, y eso se ve reflejado en su forma de trabajar, según apuntan desde EfeEmpresas. La inversión en I+D puede marcar el futuro de una compañía, y en la multinacional china parecen tenerlo muy claro.

Debes tener en cuenta que nuestra protagonista no se dedica únicamente a la venta de dispositivos móviles, sino que es una de las empresas de telecomunicaciones más importantes del mundo. Una de sus principales tareas es la de suministrar sistemas y equipos a otras compañías, trabajo por el que obtiene una gran parte de sus beneficios. Por lo tanto, contar con los profesionales adecuados e invertir en lo realmente importante puede ser de mucha ayuda.

Innovación y atención a los detalles

Como dije al comenzar estas líneas, mi primer dispositivo fue un Huawei Y300, un terminal plasticoso, con 512 MB de memoria RAM y 4 GB de almacenamiento. Las cosas han cambiado mucho desde el año 2013 y la fabricante asiática ha sabido adaptarse y mejorar.

Suyo fue uno de los primeros terminales con cámara dual

Huawei fue una de las primeras en prestar especial atención a la construcción de sus smartphones, y con el lanzamiento de su P7, allá por 2014, lo dejó bien claro. Su buque insignia contaba con un cuerpo metálico con detalles en cristal que sería actualizado un año después, con el exquisito P8.

Además, el Huawei P9 fue uno de los primeros terminales que conocimos con esa doble cámara que todos montan ahora. Y sí, lo hizo a principios del 2016. La firma china siempre se ha preocupado por avanzar y por otorgar una buena construcción en sus smartphones, así como de innovar en el ámbito fotográfico, trabajando junto a la mítica Leica.

El P20 Pro es uno de los smarthpones mejor construidos. CNET

Este año, con el P20 y compañía se ha apuntado definitivamente al cristal, aunque ya lo dejó caer con su Mate 10 que conocimos hace algunos meses. Nos encontramos ante un diseño que particularmente me encanta, realmente premium.

Aún quedan aspectos por mejorar

Por supuesto, no todo es perfecto. EMUI da buena fe de ello. Sí, funciona bien. Sí, nos otorga muchas opciones de personalización, quizá demasiadas. Sin embargo, y a pesar del trabajo que se ha llevado a cabo durante los últimos tiempos, le siguen sobrando cosas, no actualiza como debería y no termina de sentirse fluida, como bien apuntan nuestros compañeros de Andro4all.

EMUI tendría que parecerse mucho más al software de un Pixel y mucho menos a sí misma, y esperamos que siga avanzando por el buen camino. Si eres un usuario normal y corriente este aspecto no debería suponer un motivo para no comprar un terminal de Huawei.