Los incendios sufridos en California durante diciembre de 2017 pueden ser ya considerados como unos de los peores de toda la historia del estado. Las cifras de este desastre dejan a cualquiera sorprendido, ya sea por las miles de personas evacuadas o por la cantidad impresionante de hectáreas calcinadas.

Descubre cómo es el Boeing 747, una gran herramienta para luchar contra incendios

Desgraciadamente, y según informa El País, el fuego sigue amenazando aún poblaciones californianas. La increíble potencia de este incendio ha obligado a los cuerpos de bomberos a trabajar con todos los medios posibles para pararla cuanto antes. En este arsenal de armas cuentan con un aliado muy importante: el Boeing 747.

Los fuertes vientos y un clima tan seco, con récord de altas temperaturas incluido, han colaborado a favor del fuego. 96.000 hectáreas quemadas y más de 80.000 personas evacuadas son las consecuencias temporales del incendio Thomas, cifras que podrían haber sido mucho peores si no se llega a contar con la ayuda del súper avión.

¿Cómo se utiliza este Boeing 747 para combatir el fuego? ¿Cuáles son las modificaciones necesarias para su nueva función? Quédate con nosotros y descubre al peor enemigo de Thomas.

Un avión comercial muy renovado

El Boeing 747 utilizado por los bomberos de California para luchar contra el incendio no era tal y como se conoce en la actualidad. Como explica el medio Wired, este avión tan útil se dedicaba anteriormente a transportar pasajeros en la compañía aérea Japan Airlines.

Aparentemente, si se echa un vistazo a este Boeing, resulta un avión normal, con varios asientos en la primera planta incluso. Sin embargo, la cosa varía mucho si se desciende hasta la planta inferior. Ocho tanques de gran tamaño, divididos en dos zonas, se encuentran en ese piso tras los cambios realizados en 2016 por la empresa propietaria, Global Supertanker LLC.

Este Boeing 747 cuenta con ocho tanques de gran tamaño para luchar contra el fuego. San Bernardino Sun

Como imaginarás, el peso de este avión con los ocho tanques no es una tontería, para nada. Según revela la fuente, su peso con todos los tanques llenos es de 660.000 libras, unos 300.000 kilos. No es una cifra preocupante si tenemos en cuenta que el peso máximo para el despegue es de alrededor de 400.000 kilos.

Grandes característica para una dura lucha

Parte importante del peso del avión está formada por el líquido que contienen los tanques para frenar el avance del fuego. Este Boeing 747 modificado tiene capacidad para albergar 19.200 galones (alrededor de 73.000 litros) de líquido retardante del fuego, que sirve para disminuir el peligro del mismo según QuimiNet.

El trabajo de este Boeing 747 se realiza durante un complicado proceso

Las fotografías de este Boeing Supertanker ya quedan en evidencia que se trata de un vehículo impresionante. Su enorme capacidad de almacenamiento de líquido le convierte, además, en el avión cisterna más grande, por delante del McDonnell Douglas DC-10, con casi la mitad de capacidad.

Sus grandes características están avaladas también por una velocidad de crucero de 1.000 km/h, que le permite atravesar todo el perímetro del incendio Thomas en tan solo 38 minutos. Parece que este avión es una de las mejores herramientas que tienen los bomberos para luchar contra el fuego, ¿no?

Así es el trabajo del Global Supertanker

Aunque pueda parecer que el proceso de trabajo de este avión se limita a lanzar el liquido, no es así. Su piloto, Marcos Valdez, ha revelado a Wired cómo se desarrolla todo el proceso. El piloto comienza volando a 1.000 pies de altura (poco más de 300 metros), esperando la señal clave. ¿Quién transmite esta señal?

Es un avión guía, en el cielo durante horas, el que se encarga de ordenar al Global Supertanker las zonas que debe atacar con el líquido retardante. Para que no haya ningún problema, ese guía se encarga de advertirles a los aviones cisternas sobre los posibles peligros, como rocas altas o líneas eléctricas.

El Boeing 747 ha sido modificado para poder luchar contra el fuego. The Mercury News

Una vez recibida la señal, el piloto se encarga de descender la altura y situarse a entre 200 y 300 pies del suelo, para, posteriormente, vaciar todos los tanques en un proceso que se alarga durante 10 minutos. Tras esta fase, es hora de volver a Sacramento en un viaje de dos horas de duración.

Durante los primeros días de Thomas, este Global Supertanker ni otros aviones cisternas pudieron trabajar debido a los fuertes vientos que soplaban en California. La desaparición de este factor hizo que los aviones pudiesen ponerse a trabajar, una labor más que agradecida por los bomberos que siguen luchando día y noche contra el incendio.