Así fue el proyecto AN-1, un submarino militar ninja capaz de transportar y lanzar al aire cazas de guerra
¿Imaginas a un submarino militar capaz de llevar cazas militares en su interior? Estados Unidos valoró la construcción de este proyecto.
El sector de Defensa suele ser, con carácter habitual, uno de los más innovadores debido a los altos presupuestos que posee por parte de las arcas públicas. Salvo el problema relacionado con la invasión de Ucrania por Rusia, las últimas décadas han servido para reducir la confrontación en términos generales entre países. Cabe precisar que veníamos de un momento en el que la producción de bombas nucleares parecía ser una constante para los 2 principales bandos: Estados Unidos y la Unión Soviética.
El país americano invirtió ingentes cantidades de dinero para modernizar su flota y, por supuesto, sus unidades terrestres y aéreas. Tras las Segunda Guerra Mundial vivimos el periodo conocido como Guerra Fría y, sin duda alguna, supuso un importante rearme de los ejércitos. Bajo este escaparate, el proyecto AN-1 se situó como una opción diferencial en lo que se refiere a innovación, ya que tenía como principal objetivo la creación de un submarino militar con hangar para aviones en su interior. Se trata, sin duda alguna, de un proyecto que iría más allá de un simple portaaviones.
¿Por qué, finalmente no fue producido? Veamos cuáles son algunas de las características más interesantes de la tecnología que fue proyectada en su día, cuáles eran los verdaderos objetivos de esta propuesta y, por supuesto, hasta qué punto nos encontramos ante una idea que podría haber tenido éxito si se hubiera apostado fuertemente por ello. He aquí todas las claves de este ingenioso submarino.
Proyecto AN-1, un submarino con capacidad para poner en espacio enemigos a 8 cazas
En la actualidad, los portaaviones permiten a los países disfrutar de bases situadas en mitad del océano para la realización de maniobras. ¿Imaginas este mismo concepto sobre la base de un submarino? El proyecto AN-1, finalmente, no fue construido por el increíble coste que supondría para las arcas del Estado. Sin embargo, ¿qué es lo que realmente proponía? La clave está en los misiles balísticos con cabezas nucleares que se poseían. En plena Guerra Fría era normal ver a submarinos con esta tecnología danzando por mar abierto.
Se pudo comprobar cómo los misiles tenían un tamaño muy parecido al que tenían los cazas de la época, por lo que se estudió la posibilidad de incorporar estas aeronaves en un submarino de nueva factura. El objetivo consistía en crear una especie de hangar en el interior del medio de transporte sumergible para disponer de cobertura área en la práctica totalidad del espacio aéreo. Por aquel entonces, la ineficiencia de los motores a reacción hacía difícil desplazamientos por aire superiores a los mil kilómetros.
Mediante esta estrategia, era mucho más probable cubrir mayores distancias, ya que se trataba de una tecnología que permitiría a los aviones salir desde áreas de costa. Cabe precisar que las misiones serían, además, muy rápidas de ejecutar, ya que, según se puede leer en Slash Gear, la clave de esta ingeniosa idea radicaba en la posibilidad de poner hasta 8 cazas en el aire en tan solo 8 minutos. Se trata, sin duda alguna, de un proyecto que podría servir para realizar escaramuzas rápidas y casi indetectables.
La falta de tecnología disponible para poder lanzar los aviones sin riesgo a sufrir daños de consideración es lo que provocó un abandono del proyecto. Aun así, se trata de una tecnología que destacó por su originalidad pese a haber terminado guardado en un cajón bajo llave. Cabe precisar, no obstante, que los submarinos tuvieron un papel diferencial durante la Segunda Guerra Mundial, habiendo servido para hundir embarcaciones militares en ambos bandos. Muchos de ellos, eso sí, terminaron hundiéndose, siendo descubiertos ahora tras más de 70 años.