No cabe duda de que la tecnología también ha llegado a los coches de todo el mundo. No me refiero a los modernos vehículos eléctricos, las locuras que se inventan en Tesla o los camiones que pueden recorrer largas distancias sin necesidad de un conductor físico. En esta ocasión, la seguridad vial es una de las grandes beneficiadas de la utilización de la tecnología. Y esperemos que el ejemplo se pueda exportar a otros muchos países.

Las máquinas contra los humanos inconscientes

Recientemente, gracias a la información que hemos podido encontrar en el medio de comunicación Mashable, hemos conocido una medida sorprendente, que procede de uno de los países más alejados geográficamente de España. En Australia, en un programa gubernamental, se quiere añadir un factor extra a la detección de las infracciones por utilizar el teléfono móvil al volante. Para ello se están entrenando cámaras a lo largo del país, que serán capaces de capaz a estos conductores al margen de la ley. Ha sido el primer día de diciembre, en el estado de New South Wales, donde el sistema ha entrado en funcionamiento. Eso sí, el gobierno australiano se valdrá del factor sorpresa, ya que no indicarán la presencia de ninguna de estas cámaras.

Australia buscará conductores rebeldes con inteligencia artificial. Unsplash
En Australia se toman muy en serio la seguridad vial

Estas cámaras, alguna pega tenían que tener, no detectarán al infractor en tiempo real, sino que recopilarán imágenes de todos los vehículos que pasen por su objetivo. La inteligencia artificial se encargará de discernir los posibles casos de utilización de un terminal móvil y éstos pasarán a manos de personas de carne y hueso, que serán las responsables de sancionar al conductor. Las multas tendrán un importe de 344 dólares, siendo éste de 457 dólares si el vehículo circula por una zona de colegios. La tecnología, una vez más, nos vigila por nuestro bien.