La pandemia del Covid-19 ha provocado que la escasez de suministro médico haya sido una de las principales causas de que su expansión haya sido todavía más drástica. Al fin y al cabo, se ha producido un shock de demanda y oferta en términos económicos. Muchos demandantes no han sido capaces de abastecerse ante la oferta inicial de mascarillas, equipos de protección, etc.

La situación actual, pese a que los niveles de desarrollo de la enfermedad parecen estabilizarse conforme pasan los días, sigue siendo de emergencia. En esta etapa, proteger a la población es fundamental y, para ello, es necesario contar con material médico. ¿Cómo disponer de reservas esenciales en un momento en el que la inmensa mayoría de los países pelea por hacerse con ellas?

El avión es el medio de transporte más eficiente en situaciones de emergencia

La producción interna, en industrias en las que este tipo de productos no domina, no consigue generar un autoabastecimiento. Esto hace que se tenga que recurrir a la importación en masa. Es aquí donde el medio de carga internacional más rápido entra el juego. El avión es, en esta emergencia sanitaria, la mejor alternativa para contar con el equipamiento necesario en menor tiempo.

Y bien, ¿cuáles son las alternativas más destacadas en esta materia? Antonov es una de las compañías fabricantes de aviones que más está contribuyendo a salvar vidas. Desde la sombra, permite a los países contar con suministros esenciales en los centros hospitalarios, todavía muy castigados debido a la epidemia. Ante esta situación, ¿por qué no mencionar algunas de sus cualidades?

Se trata de uno de los pocos fabricantes de aeronaves que han conseguido tener una parte del pastel. Su contribución es residual en relación con Airbus y Boeing, pero aun así, los modelos que llevan volando desde hace décadas cuentan con una diferenciación respecto a estas 2 tradicionales empresas. El volumen de carga es una de las principales señas de identidad de Antonov.

Una figura histórica en la Guerra Fría para la Unión Soviética

Ya son varias las décadas que los modelos Antonov llevan surcando los cielos a lo largo de todo el mundo. Su fundación, en 1946, tuvo lugar como anticipo de lo que llegaría unos años más tarde. En plena Guerra Fría, esta compañía, bajo las órdenes de la Unión Soviética, se dedicó a producir los aviones más grandes del mundo. Algunos de ellos todavía circulan a día de hoy y el Covid-19 les está dando mucho trabajo.

Según se puede leer en el medio especializado Interesting Engineering, hace tan solo unos días se produjo uno de los más importantes entregas en la lucha contra el coronavirus. Una de las unidades de Antonov se encargó de transportar hasta 100 toneladas de medicamentos, pruebas para análisis de laboratorio, máscaras médicas y otros equipos de protección. El encargo partió de Tianjin, China, con destino a Polonia.

El Antonov AN 225 tiene capacidad para albergar 250.000 kilogramos en mercancías

Sin embargo, cabe destacar que, pese a la anterior cifra, no se ha conseguido cargar plenamente el volumen que ofrece el almacén de una de sus unidades. A tenor por las cifras del operador comercial ucraniano, sus aviones cuentan con capacidad de carga de 1.200 metros cúbicos, pudiéndose elevar portando mercancías por valor de hasta 250.000 kilogramos en este caso.

Durante el último viaje, se transportó un máximo de 181.000 kilogramos, por lo que todavía había un margen suficiente como para completar su máximo. Según se puede observar en las anteriores imágenes, dispone de 6 motores y un diseño un tanto peculiar, pensado para compensar el peso extra que hay cuando se realiza una operación de traslado de una gran masa.

Más destinos con el objetivo de aprovechar su capacidad de carga

Antonov es una de esas pocas compañías que está viendo cómo sus pedidos se están incrementando con el paso de las semanas. Cada vez son más las Administraciones que están buscando obtener acuerdos de cooperación para el transporte de productos sanitarios esenciales. Al fin y al cabo, basta unas decenas de horas para contar con un cargamento capaz de salvar vidas humanas.

El Antonov An-225 es uno de los aviones con mayor capacidad de carga del mundo. Foto Community

Cabe destacar cómo esta aeronave cuenta en su haber con un total de 240 récords mundiales gracias su tecnología, dimensiones y, sobre todo, capacidad. La primera unidad fue producida en 1988, siendo uno de los emblemas de la Unión Soviética en sus últimos años de vida. Desde entonces, misiones como la actual se han convertido en su principal fuente de ingresos.

Se espera que a lo largo de las próximas semanas se realicen nuevos pedidos que hagan que el Antonov AN 225 vuelva a tener que recorrer medio mundo en busca de equipamiento médico. Así se podrá garantizar el suministro en una de las peores emergencias sanitarias que se recuerdan en la época contemporánea.