No corren buenos tiempos para el Bitcoin, que tras una navidad agitada, lleva todo 2018 sin levantar cabeza. Aquellos que han estado aprovechando este descalabro de las monedas virtuales para invertir miran ahora con preocupación cómo el Bitcoin parece haberse instalado por debajo de los 10.000 dólares sino que durante la noche de ayer llegó a los 8.947 dólares, una cifra impensable hace escasas semanas.

Está claro que noticias como la prohibición de los anuncios relativos a las criptomonedas por parte de Facebook, los intentos de regulación por parte de China y Corea del Sur o incluso el el Plan de Control Tributario de 2018 de la Agencia Tributaria y sus planes de controlar las operaciones criptodivisas no animan a los inversores.

El Bitcoin ha perdido un 11% de su valor en menos de un día

Sin embargo, no es todo tan malo: el uso del Bitcoin sigue expandiéndose y ya comienza a ser frecuente ver cómo algunas personas se lanzan al mercado inmobiliario comprando o vendiendo inmuebles con monedas virtuales. Asimismo, también crece el número de comercios y empresas que aceptan las criptomonedas como forma de pago, dándoles un espaldarazo que a priori, debería incentivar su mercado.

Evolución del bitcoin. Mashable

Pero no es así. En menos de 24 horas el Bitcoin ha disminuido un 11% su valor, como podemos ver en CoinMarketCap, situándose por debajo de los 9.000 dólares. Y la pregunta es, ¿qué pasa ahora con el Bitcoin?

Pues esta vez la causa tenemos que buscarla de nuevo en el continente asiático, como explican en Mashable. Concretamente en la India, donde el ministro de finanzas Arun Jaitley ha expresado su visión negativa sobre las criptomonedas durante el discurso relativo a los presupuestos generales de 2018.

Así de duro ha sido Jaitley respecto a las criptodivisas, como explican en Fortune:

El gobierno (indio) no considera las criptomonedas como una moneda legal y tomará todas las medidas que esté en su mano para eliminar el uso de estas criptodivisas para financiar actividades ilegítimas, impidiendo que formen parte del sistema de pagos.

¿Debería cundir el pánico?

Con estas declaraciones tan contundentes, no es de extrañar que numerosos medios hayan especulado con que el país indio pudiera promulgar algún tipo de ley para prohibir el Bitcoin y otras criptomonedas, si bien ciñéndonos a su mensaje solo parece oponerse a dos actividades concretas.

La primera sería la financiación de actividades ilegales. Y es que ya se han encontrado evidencias más que claras del uso de monedas virtuales como pago en la deep web para actividades de dudosa legalidad como el tráfico de drogas.

Y la segunda, que sería su uso como moneda de intercambio, con lo cual estas criptomonedas no podrían usarse dentro del territorio indio como forma de pago por bienes y servicios.

Es decir, que no es que el Bitcoin vaya a ilegalizarse como tal en la India, sino que simplemente parece que quieren regularlo, algo que por otra parte también se intenta hacer en el continente europeo, con Francia a la cabeza, como se puede leer en El confidencial.

De hecho, de acuerdo con otros medios, Jaitley también dijo algunas cosas buenas sobre las criptomonedas en ese mismo discurso. Así, en el diario Hindustan Times podemos leer que explorarán el uso del blockchain dentro de la economía digital y del Unocoin, una moneda virtual creada en la India.

La India no va a prohibir el Bitcoin, solo a regularlo

Y es que la India en sí no constituye ninguna excepción, porque en general parece que la mayor parte de los países no ven con buenos ojos la influencia creciente de unas monedas virtuales, que posibilitan transacciones anónimas y carentes de un organismo de control en forma de banco central.

Pero todavía es pronto para evaluar las escasas leyes y su influencia real en la economía de las criptomonedas, al margen de la desconfianza que generan en los inversores, que como podemos ver reaccionan de forma inmediata.

Y es que solo en 24 horas, prácticamente todas las criptomonedas se han descapitalizado a excepción de una: el Ethereum. La causa de esto se encuentra en la propia naturaleza de esta moneda, que encuentra su equilibrio actuando como plataforma de apps descentralizadas. Gracias a ello se mantiene fuerte en torno a los mil dólares.