La tercera guerra mundial puede estar mucho más cerca de lo que pensamos, a juzgar por lo acaecido este fin de semana. Y es que Corea del Norte asegura haber testeado una bomba de hidrógeno, según la agencia Reuters. De ser cierta esta afirmación, Corea del Norte da un golpe encima de la mesa del panorama político actual mostrando un potencial tecnológico y armamentístico temible.

Este hecho constituye un paso más en la escalada de hostilidad presente en la coyuntura política actual, auspiciada por unos líderes menos diplomáticos que nunca, como Vladimir Putin, Donald Trump y Kim Jong-un, líder norcoreano.

Los medios estatales del país asiático han anunciado, según reporta The Guardian, el test de un arma termonuclear en dos fases, asegurando que ha sido un auténtico éxito. En un artículo posterior del The Guardian se asegura que la bomba ya estaría lista para ser cargada en un misil balístico intercontinental, una amenaza en toda regla.

La bomba de hidrógeno de Corea del Norte, ¿farol o realidad?

Teniendo en cuenta la escasa libertad de expresión y de prensa de Corea del Norte, los reportes de los medios locales deben ser cogidos con pinzas, pudiendo ser mera propaganda del régimen. No obstante, los oficiales del servicio geológico de Estados Unidos detectaron un terremoto de magnitud 6,3 en la escala de Richter en Pyunggye-ri, la zona destinada a tal fin. Así que a falta de algunas evidencias adicionales, la amenaza es real y el test tuvo lugar.

El sismólogo estadounidense Steven J. Gibbons hizo público en su cuenta de Twitter la simulación 3D de la zona de pruebas de Corea del Norte y cómo han logrado averiguarla.

Zona de pruebas de Corea del Norte. USGS

Siempre se ha tenido dudas respecto a la veracidad de la existencia de la bomba de hidrógeno en Corea del Norte por cuestiones de potencia, y es que una bomba-H, provoca una detonación mucho mayor. Si hacemos balance de su historial, desde 2006 Corea del Norte ha realizado hasta 6 test nucleares bajo tierra, el último de los cuales data de septiembre de 2016.

Aunque la energía liberada en las cinco primeras pruebas fue de 0,7 a 25 kilotones, la prueba final alcanzó los 100 kilotones. Cuando hablamos de este orden de magnitud energético, se les denomina bombas nucleares tácticas.

La bomba de hidrógeno, la madre de todas las bombas

Hasta la fecha, Corea del Norte había probado bombas nucleares de fisión, en las cuales la reacción en cadena es iniciada por la compresión de material radioactivo, con un detonador o mediante una implosión, pero la bomba de hidrógeno es otra historia.

La bomba de hidrógeno (o bomba termonuclear) cuenta con un diseño más avanzado y poderoso que las tradicionales bombas atómicas que hemos "sufrido" hasta la fecha. A diferencia de las anteriores, su detonación tiene lugar en dos fases: primero una bomba de fisión activa una segunda fase que contiene material fisionable, de forma que se induce una reacción de fusión.

Para que nos entendamos, la energía liberada por las bombas de hidrógeno proviene de un proceso en serie de fisión-fusión-fisión, como consecuencia, nos enfrentamos a una explosión mucho más grande y mortífera.

Dado su enorme peligrosidad, no ha habido muchas bombas termonucleares en la historia nuclear mundial. La más recordada es la bomba del Zar, un experimento de la Unión Soviética que alcanzó los 50 megatones. Para que te hagas una idea, la tristemente célebre bomba de Hiroshima "solo" alcanzó los 15 kilotones.

Las bombas de hidrógeno son las más mortíferas que existen. GTMTecno

Como explica Gizmodo, el mayor temor de la comunidad internacional es que Corea del Norte se encuentre en fabricación de una bomba de hidrógeno en miniatura. Y es que una de las grandes ventajas de esta tecnología es su adaptación a un dispositivo pequeño (basta con 1 metro de diámetro y una tonelada de peso): justo las dimensiones de los misiles balísticos que Corea del Norte asegura tener. No obstante, su adaptación a los 5 kilotones es un reto que no está al alcance de cualquier laboratorio.

¿Hacia la tercera guerra mundial?

Termonucleares o no, lo que sí es una realidad es que Corea del Norte sigue desafiando los acuerdos internacionales de no proliferación de armamento nuclear y provocando al resto de países con amenazas filtradas deliberadamente, tanto de pruebas como de desarrollo armamentísticos capaz de alcanzar Estados Unidos.

Aunque puede que haya cierta bravuconería en las filtraciones, los servicios de inteligencia norteamericanos aseguran que a falta de pruebas adicionales, es bastante probable que hayan logrado miniaturizar bombas termonucleares, como detalla el Washington Post.

Las consecuencias a este último ensayo nuclear no se han hecho esperar y el mismísimo Donald Trump ha mostrado su malestar en el que es su canal de comunicación más directo, su cuenta de Twitter, asegurando que:

Corea del Norte ha llevado a cabo un test nuclear a gran escala. Sus palabras y acciones siguen siendo muy hostiles y peligrosas para Estados Unidos. (…) Corea del Norte se ha convertido en una gran amenaza(…). Próximamente me voy a reunir con los líderes del ejército estadounidense, pero deben entender una cosa: Estados Unidos emprenderá numerosas acciones entre las que se encuentra cesar cualquier tratado con países que negocien con Corea del Norte.

Asimismo, la Unión Europea también ha hecho público su preocupación sobre el asunto, aunque de manera más tibia. Como cuenta The Verge, China ha condenado el ataque y Corea del Sur ha convocado a su consejo de seguridad para discutir el incidente.

Muy distintas han sido las palabras de Putin, señalando a Estados Unidos por su provocativa retórica como causante del conflicto, según The Independent.

El desarrollo de acontecimientos parece ser bastante desalentador y cada actor principal del conflicto parece ir tomando una postura clara. La tercera guerra mundial parece estar más cerca que nunca.