Bruce Willis fue el primer actor en vender su imagen para deepfakes: así es como la IA puede hacerte inmortal

El actor cedió sus derechos de imagen a una cadena rusa para un anuncio publicitario.

Bruce Willis fue el primer actor en vender su imagen para deepfakes: así es como la IA puede hacerte inmortal
Este es el deepfake que apareció en la TV rusa. Imagen: DeepCake
Publicado en Tecnología

Los conocidos como deepfakes son un auténtico problema en la gran mayoría de los casos. Estas "suplantaciones de identidad" son llevadas a cabo por una IA capaz de literalmente transportar una cara conocida a cualquier otra, manteniendo un abanico de gestos y movimientos naturales para enmascarar la trampa. No hace falta explicar por qué esto es un problema para internet en general, pero en algunos casos puede ser una manera útil de extender una carrera en el mundo del espectáculo.

Bruce Willis se convirtió en el primer actor en vender sus derechos de imagen para realizar deepfakes de forma legal. La popular estrella de cine cedió su imagen para que una cadena rusa utilizase deepfakes para "insertar" su cara en un anuncio comercial. Willis cobró por el acuerdo y no pisó un estudio de grabación en ningún momento.

Sin embargo, Willis se ha mostrado muy receptivo con la tecnología detrás de los deepfakes, declarando que es una manera de "retroceder en el tiempo" y colaborar con la industria aunque no se en cuerpo presente:

“Me gustó la precisión con la que resultó mi personaje. Es una mini película en mi género habitual de comedia de acción. Para mí, es una gran oportunidad para retroceder en el tiempo. Con el avance de la tecnología moderna, incluso cuando estaba en otro continente, pude comunicarme, trabajar y participar en la filmación. Es una experiencia muy nueva e interesante, y agradezco a todo nuestro equipo el trabajo realizado".

Una manera de preservar el legado de las personas, pero con un importante lado negativo

Como muchos y muchas sabréis ya, el actor ha sido recientemente diagnosticado con afasia, una enfermedad que le ha empujado fuera de la industria tras más de cuarenta años de carrera. Las circunstancias de salud le obligan a dejar la actuación, pero su imagen podrá seguir viva gracias a los deepfakes.

Sin embargo, pese a las enormes posibilidades que genera esta tecnología para preservar la imagen de artistas y famosos, tiene un evidente lado negativo. Este recurso puede ser usado para suplantar la identidad de una persona con mucha facilidad, lo cual ha abierto muchos procesos legales de artistas que han encontrado su "cara" en anuncios publicitarios, estafas e incluso contenido para adultos.

Como todo en internet, es imposible ponerle puertas al campo, y confiar que esta tecnología sea usada solo para el "bien" es una utopía. En cualquier caso el ejemplo de Willis es la prueba de que cuando los procesos llevan un cauce legal, ambas partes pueden salir beneficiadas. Por suerte para todos, el talento y carisma no puede ser replicado por una IA.

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