Cuando hablamos de personajes famosos, hitos históricos o acontecimientos que perdurarán en nuestra memoria, siempre tenemos presentes a aquellas personas que muestran su cara y nos ofrecen una perspectiva particular de un hecho en concreto. Sin embargo, detrás de descubrimientos o hitos científicos, como sería este caso, se encuentran personas que nunca pasarán a formar parte de la portada de ningún periódico o revista de tirada nacional, pero que contribuyen al desarrollo de nuestra especie. En este caso, este dispositivo nos llega desde el norte de España.

Una cámara para llegar a lo más recóndito de nuestro planeta

Recientemente, gracias a la información que hemos podido localizar a través de la página web de la compañía creadora del invento, hemos conocido cómo Japón y Euskadi tendrán su nexo de unión próximamente, gracias al lanzamiento de la nave japonesa HTV-9, un aerotransbordador que transportará distinto material de índole científico, incluyendo una cámara, más bien se trata de un telescopio con capacidad de obtener fotografías, de la compañía, radicada en Bilbao, Satlantis.

Imagen de archivo de la cámara iSIM-170. Grupo SPRI
Pocas comunidades autónomas pueden presumir de tener tecnología propia en el espacio

Hoy, a fecha de redacción del artículo, es el día en que el invento ideado en el País Vasco será lanzado a la oscuridad del espacio, con destino la ISS. El lanzamiento tendrá lugar en una isla del sur de Tokio llamada Tanegashima. La cámara, que es lo que realmente nos interesa en este caso, se ha denominado iSIM-170, y estará situada en la parte exterior del módulo japonés, que ha tenido a bien llamarse Kibo. Éste viajará a una velocidad de 7’6 kilómetros por segundo en un radio de 400 kilómetros. El dispositivo fotográfico tendrá la posibilidad de obtener instantáneas, hasta 20 por segundo, en localizaciones de la Tierra que resulten claves, como podría ser el caso de grandes ciudades, fronteras u océanos.

Imagen de una gran ciudad vista desde el espacio. Unsplash
El cuidado del medioambiente es el objetivo final del proyecto

El objetivo que ha impulsado el desarrollo de la cámara es utilizar la información que se irá obteniendo para desarrollar nuevas políticas medioambientales en todo el mundo. Se podrá realizar un seguimiento de vertidos de petróleo en el mar, de la acumulación de plásticos en el océano, de incendios en cordilleras, de la detección de ciertos tipos de minerales o, por ejemplo, del desarrollo de cosechas. La cámara posee un peso de 15 kilogramos, factor fundamental en la llegada al espacio. Juan Tomás Hernani, CEO de Satlantis, afirma, según la información recogida en la página web del Grupo SPRI, que:

En la charcutería espacial pagas alrededor de 30.000 euros el kilo por lanzar tu satélite en un cohete. En este contexto, la cámara es el corazón de la misión y determina la magnitud del satélite que la aloja, unas tres veces mayor que ésta. Las cámaras de Satlantis se alojan en micro y nanosatélites, y el peso final es un 80% inferior a las tecnologías clásicas, con reducción de costes en la misma línea. Miniaturizar es hacer asequible el Espacio a un muchas nuevas aplicaciones, en particular las de tiempo real.

Imagen de la Estación Espacial Internacional. Kaspersky Daily
La colaboración entre países es la gran baza de la humanidad en la investigación espacial

El proceso hasta que la cámara esté operativa aún nos tendrá en vela unas semanas. Desde el lanzamiento de la iSIM-170 hasta que se acople a la Estación Espacial Internacional podrían pasar hasta cuatro días. Después, alrededor del día 10 de junio, los astronautas llevarán a cabo la instalación de la cámara. Este proceso se realizará gracias a la intervención de un brazo robótico, que instalará el dispositivo en lo que se denomina el balcón de la JAXA, la Agencia Espacial Japonesa. La tecnología, además de teléfonos móviles, nos ofrece infitas posibilidades en la actualidad.