En términos de seguridad, lo cierto es que no todos los usuarios de las vías públicas cuentas con la misma protección. De igual modo que un turismo goza de una mayor integridad que un motorista ante un accidente, un ciclista cuenta con menos recursos que este último para responder ante una situación de emergencia. Al fin y al cabo, ni siquiera se porta ropa que ayude en un siniestro.

Esto hace que las medidas de seguridad pasiva adquieran una mayor relevancia. Pese a la inclusión continua de distintivos y soluciones innovadoras, lo cierto es que todavía hay una cierta desprotección. El casco, en este sentido, parece la única alternativa que puede ser diferencial ante un momento crítico. ¿Qué puede hacerse al respecto? La clave puede estar en la iluminación.

Crean un casco con iluminación ambiental para mejorar la seguridad de los ciclistas

Desde hace un tiempo, se han popularizado sistemas luminosos presentes en diferentes partes del cuerpo y bicicleta. Sin embargo, hay un problema común de todos ellos; requieren de una carga de batería para su funcionamiento. Descargada la misma, la visibilidad del usuario frente al resto de conductores se reduce de forma considerable. Para evitarlo, ha nacido el casco POC Omne Eternal.

Se trata de una tecnología que dispone de una serie de soluciones alternativas para disfrutar de una iluminación continua y sin riesgo a que se quede sin batería. Es, por tanto, una opción muy interesante que podría estandarizarse a lo largo de los próximos meses debido a los múltiples beneficios que posee para el colectivo de la bicicleta. ¿Por qué debería ser más popular?

Veamos en qué consiste la innovación introducida, cuáles son las principales características de una propuesta con un gran potencial por delante y, por supuesto, hasta qué punto estamos ante una solución con capacidad para incrementar su cuota de mercado a lo largo de los próximos años. He aquí las claves de este casco con iluminación ambiental.

Un gran paso adelante para evitar atropellos de ciclistas

Los atropellos de ciclistas siguen siendo una lacra que está teniendo lugar en carreteras a nivel mundial. En la mayor parte de los casos, la falta de visibilidad es la causa presente en los accidentes, por lo que merece la pena introducir medidas para mejorar uno de los apartados fundamentales de la seguridad pasiva. Este casco cuenta con una serie de soluciones de gran interés.

Este casco ciclista dispone de una serie de innovaciones para mejorar la seguridad de este colectivo. Ibero bike

¿Qué es lo que diferencia a este caso del resto de soluciones presentes en la industria? Este, en particular, cuenta con una luz trasera incorporada, un sensor de movimiento, un sensor de luz ambiental, una batería y una capa superior de un material fotovoltaico denominado Powerfoyle. Gracias a estos componentes, de forma conjunta, se ha conseguido disfrutar de una importante medida de seguridad.

Un equipo de diodos, de forma autónoma, trabajan para cargar las baterías

La distinción definitiva radica, principalmente, en la utilización del material mencionado anteriormente. Según se puede leer en el portal especializado New Atlas, el Powerfoyle es producido por Exeger, una empresa de origen sueco. La cualidad más destacada de esta tecnología radica en la eficiencia que posee para convertir cualquier tipo de luz, interior o exterior, en electricidad.

El sensor de luz que posee activa y desconecta el sistema en función de la luz presente en el exterior. De esta manera, cuando la iluminación es alta, el equipo trabaja en la recarga de la batería que posee el casco. Solo cuando hay una cierta caída de la iluminación ambiental, el sistema, automáticamente, envía señales para activar el conjunto de diodos.

Más funcionalidades para equipararse a la competencia teórica

Además de poder ser utilizado de forma autónoma, este casco cuenta con la tecnología disponible en las opciones ya presentes en el mercado. De hecho, es posible conectar el producto a una fuente de alimentación externa con el objetivo de cargar las baterías de forma más sencilla y rápida. Aun así, es importante recalcar que su comercialización está pensada para no recurrir a esta vía.

El uso del casco es fundamental para cualquier ciclista. Pink bike

Los planes de venta arrancarán a mitad o durante la segunda mitad de año. En relación al precio, se espera que su coste para el público sea de unos 250 euros la unidad. Es cierto que es algo más caro que muchas opciones presentes de primeras marcas, pero si quieres contar con la última innovación presente en la materia, hay que hacer este esfuerzo económico extra.

Habrá que esperar un tiempo para ver cuál es el grado de éxito de un producto que todavía no ha sido lanzado en el mercado. Se espera que se realicen diversas campañas de promoción con el objetivo de dar visibilidad a un producto que, curiosamente, está pensado para mejorar la seguridad de los usuarios de las 2 ruedas.