El ciclista es uno de los usuarios de la vía pública que más peligro soporta. Al fin y al cabo, ante un hipotético accidente, carece apenas de protecciones que ayuden a mitigar los posibles golpes. Por este motivo, mejorar la seguridad pasiva para reducir al máximo las posibilidades de sufrir un percance es algo fundamental. En este sentido, toda ayuda es poca para perseguir este fin.

Echando un rápido vistazo al mercado, es posible encontrar productos muy específicos que tienen como función proteger la integridad del ciclista. En este sentido, la compañía Livall ha presentado una apuesta diferencial, la cual está centrada, principalmente, en la mejora de la visibilidad del ciclista. Aun así, dispone de tecnología que va mucho más allá en términos de seguridad.

El casco Livall ofrece protección adicional y, sobre todo, visibilidad

Se trata de un casco que, como es lógico, cumple con todas las homologaciones respectivas en cuanto a protección de la cabeza. No obstante, lo que lo hace diferencial es la cantidad de equipamiento adicional que ofrece para alertar a los demás de su presencia. Lo hace, además, de una forma poco intrusiva y, sobre todo, configurable. De ahí que estemos ante un producto un tanto especial.

Y bien, ¿cuáles son las cualidades que debería cumplir una propuesta de estas características? En el pasado pudimos comprobar cómo ya había opciones capaces de mostrar la dirección a tomar o, simplemente, el parpadeo durante la frenada. Este modelo, debido a su longevidad como prototipo, ofrece un rendimiento superior y distinto. Se han introducido, de hecho, cambios a nivel de diseño.

Veamos, por tanto, cuáles son las soluciones que se han aplicado en esta nueva versión, por qué estamos ante un proyecto diferencial en el mercado y, sobre todo, cuáles son las capacidades que ofrece respecto a su competencia teórica. ¿Por qué puede convertirse en la apuesta más destacada en este mercado tan específico? He aquí algunas de las claves del proyecto.

Una apuesta por la visibilidad del ciclista gracias a Livall

¿Qué ofrece esta startup frente a la competencia en el mercado de los cascos para ciclistas? La clave del proyecto radica en la mejora que ofrece en cuanto a visibilidad. Se trata de una apuesta que llama la atención debido a que cuenta con una serie de tecnologías que están centradas en la seguridad pasiva. La iluminación configurable que ofrece es la más destacable.

Tal y como se puede observar en las imágenes anteriores, dispone de una luz que recorre toda la parte trasera. Está situada en un lugar estratégico para asegurar que los vehículos que circulan en la parte trasera puedan ser conscientes de la distancia que les separa respecto a la bicicleta y, por supuesto, de las maniobras que realiza el usuario que porta el casco.

La iluminación está formada por 2 paneles LED para ofrecer una gran visibilidad

En la parte delante, dispone de otro panel tipo LED, el cual sirve para avisar a los vehículos que circular en dirección opuesta de su presencia. Ambas opciones se pueden configurar en relación con la posibilidad de ofrecer una mayor o menor intensidad o, simplemente, calibrar el sistema de parpadeo. De esta forma, se puede escoger una configuración u otra según el nivel de batería disponible.

Además, el casco dispone de su propio acelerómetro. De esta manera, si se pulsa el freno con una intensidad determinada, se accionará automáticamente un destello de mayor intensidad para avisar a los usuarios que le preceden de la realización de dicha maniobra. Se trata, por tanto, de una solución que es muy intuitiva en cuanto a seguridad se refiere.

Una propuesta creada para ofrecer visibilidad por encima de todo

Cabe destacar que nos encontramos ante un producto que lleva un tiempo en el mercado. No obstante, en esta última actualización se ha realizado una fuerte apuesta en cuanto a uso de materiales y, por supuesto, paneles tipo LED. Además, dispone de una solución que hace que esta tecnología se convierta en una de las preferidas para el ciclista que tiene afición por circular fuera de la ciudad.

Livall es uno de los cascos que aportan mayor visibilidad al usuario. New Atlas

Según se puede leer en el portal tecnológico especializado New Atlas, estamos ante una solución que llama la atención por disponer de una curiosa innovación. Ante una caída, el casco es capaz de enviar un mensaje a un contacto determinado. El usuario dispone de un plazo de 90 segundos para evitar dicho envío, lo cual muestra hasta qué punto estamos ante una tecnología avanzada.

Sus certificaciones hacen de esta tecnología un producto muy completo

En relación con su autonomía, con una carga de unas 3 horas se podría utilizar hasta un máximo de 10 horas. De igual manera, se trata de un producto muy robusto, contando con certificación IPX5 para el agua. Al mismo tiempo, cuenta con sistema de encendido y apagado automático, por lo que no derrocharás energía.

Y bien, ¿cuál es el precio que hay que pagar para disfrutar de una propuesta de estas características? Se espera que su coste al público, en caso de terminar siendo producido, sea de 129 dólares. Para ello, se requerirá, al menos, que esta empresa cuente con la financiación necesaria para su entrada en la cadena de montaje.