Desde hace unos años se lleva discutiendo sobre cómo afecta a la sociedad la inclusión de robots que sustituyen el trabajo realizado por los humanos. En este sentido, existen 2 corrientes de pensamiento; una que se basa por lo ocurrido en situaciones pasadas y otra que se atreve a dibujar un escenario un tanto preocupante.

La Revolución Industrial que comenzó durante la segunda mitad del siglo XVIII está sirviendo de modelo para explicar qué es lo que está ocurriendo ante la más que aparente pérdida de puestos de trabajo que está produciéndose. La defensa de la corriente más esperanzadora afirma que solamente se está produciendo una migración en los puestos de trabajo.

El mercado laboral se está viendo afectado por la introducción de los robots

Esto solo sería apreciable en el medio plazo, por lo que todavía parece ser difícil de cuantificar. En unos años, la población que se incorpore al mercado de trabajo contará con conocimientos para ser aplicados en las nuevas ramas en las que sí exista demanda por parte de las empresas.

En el lado opuesto se encuentran los defensores de la problemática que genera la robotización. Podríamos estar ante algo así como el ludismo en su versión 2.0. Una de las reivindicaciones de este colectivo sería la introducción de gravámenes especiales a su instalación en los puestos de trabajo como represalia por la pérdida de empleos.

¿Qué corriente económica es la que tendría un mayor peso? Solamente el futuro determinará cuál es la alternativa que mayor peso tiene. Ahora bien, ¿qué podemos destacar del actual panorama? El mejor ejemplo para entender por qué está teniendo lugar este debate es ver cómo ha hecho JD.com para contar con una planta de distribución operativa con solamente 4 empleados.

Una problemática que se observa en el sector secundario

Las economías, en función a su desarrollo, suelen mostrar un patrón común, A mayor nivel económico más representativo es su sector servicios. No obstante, la fase de transición pasa por la estandarización del tejido industrial. Es, justo aquí, donde está produciéndose la dicotomía para las empresas que se encuentran en el sector secundario. ¿Robotización o mano de obra abundante?

Según se puede observar en las imágenes anteriores, la nueva planta que posee JD.com en China, la cual lleva operativa desde hace solamente unos días, únicamente requiere la presencia de 4 empleados para funcionar a su máxima capacidad. Como podíamos imaginar, el empleo masivo de robots es lo que ha permitido que haya podido darse esta situación, tal y como muestra Technology Review.

La utilización de robots puede incrementar la productividad de las empresas

Esto no es la primera vez que lo vemos. Otras compañías del sector, tales como Amazon, ya están ofreciendo soluciones parecidas para mejorar sus economías de escala. La productividad, para estas empresas, ya se puede medir por el número de unidades que produce cada robot. ¿Tiene lógica este modelo productivo? Es aquí cuando, de nuevo, vuelve a producirse una confrontación.

Mientras que una corriente apuesta por un ahorro en costes, la otra afirma que se ofrecen menores recursos disponibles para la población, la cual genera beneficios para la propia compañía. ¿Cuál es la fórmula perfecta? Quizás, la solución se encuentre situada a mitad entre estas propuestas.

JD.com, el último ejemplo del dilema de la robotización

JD.com es enésimo ejemplo de cómo la industria está comportándose y recibiendo los resultados de la innovación. Cada día vemos cómo los empleados del sector secundario están más próximos a la pérdida de su empleo en el corto y medio plazo, lo que provocaría que la sostenibilidad de la economía podría quedar en entredicho.

La sustitución de personal por máquinas está provocando una pérdida del nivel de empleo en el sector secundario. Automática e Instrumentación

Por el momento, en la mayoría de ocasiones, ambas figuras de la producción están conviviendo con un único objetivo, retrasar la introducción de medidas que lleven un perjuicio para una de las 2 opciones. La globalización y expansión de las nuevas tecnologías está provocando que ya esté notándose esta pérdida de puestos de trabajo.

La conducción autónoma producirá pérdidas de empleo en el mercado del transporte

En otros sectores también se producirá una ruptura contra los modelos establecidos. Basta con ver cómo se presenta la movilidad en el futuro para saber que se avecina una nueva era en el mercado laboral. La conducción autónoma, una vez que alcance el nivel en el que se considere completamente segura, podría abocar al desempleo a millones de personas en el futuro.

¿Está dispuesta la sociedad a remodelar su estructura de fabricación y ofrecimiento de servicios? Cada día que pasa se observa cómo la desregulación de la robótica está provocando que más máquinas sean sustitutivas del empleo tradicional. Al fin y al cabo, estamos ante un modelo que puede trabajar 24 horas sin descanso y sin riesgos laborales de cualquier tipo.