Muchos animales se encuentran en serio riesgo de extinción a causa de la perniciosa caza furtiva. Desgraciadamente en estos casos, no es cuestión de caza para alimentarse sino que tiene que ver más con atributos superfluos como las pieles, los cuernos, la increíble (sic) experiencia de un safari o la imperiosa y hortera necesidad de contar con un ejemplar disecado en tu salón.

La caza furtiva es la responsable de la extinción de numerosas especies

Una actividad que denota la ignorancia y maldad del ser humano y que en el caso del rinoceronte ya ha llevado a la extinción a los rinocerontes de Java y los de Sumatra. Pero la caza ilegal no cesa y sus cuernos alcanzan un valor de hasta 60.000 dólares por onza en el mercado negro. Mucho más que el precio del oro.

Entre las propiedades que se les atribuyen se encuentran las de la curación (en la medicina tradicional oriental) o la ornamental de todo tipo: jarrones, collares, pulseras, estatuas, etc.

Cada año mueren cientos de rinocerontes por culpa de los furtivos. Save The Rhino

¿Cuerno real o sintético? ¡Imposible saberlo!

Precisamente para erradicar la caza furtiva del rinoceronte se creó hace dos años Pembient, una empresa con base en Seattle que fabrica cuernos de rinocerontes empleando una impresora 3D y queratina.

Por si no lo sabes, la queratina es la proteína del que están hechas las uñas o el pelo, pero también las estructuras de las plumas y los huesos, las pezuñas o los cuernos.

En realidad, ¡es que hacen cuernos! Porque estos cuernos artificiales son exactamente iguales que los originales, o eso afirma Matthew Markus, CEO y fundador de Pembient a Business Insider:

Nuestros cuernos son iguales a los reales desde un punto de vista macroscópico, microscópico y molecular.

Una vez impresos, se perfeccionan y empaquetan listos para enviar. De hecho, una vez terminado, incluso a los expertos les costaría discernir entre un cuerno real y uno 3D. Son exactamente iguales que los originales pero con mucha menos sangre detrás. Y por supuesto, más económicos desde un punto de vista económico y ético.

Número de ejemplares cazados en la última década. Save The Rhino

Aunque la caza del rinoceronte parece haber disminuido en Sudáfrica en los últimos tiempos, solo en 2016 más de mil ejemplares fueron asesinados. Un número muy superior a los 13 rinocerontes cazados hace una década, como explica la ONG Save the Rhino.

Una estrategia orientada a terminar con la caza furtiva

Pero siguen siendo un artículo de lujo con elevada demanda. El mercado chino es el que más requiere este material tanto para coleccionistas como para decoración, como detallan en Biological Conservation.

La idea de Pembient es vender sus cuernos en mercados tradicionales de Asia, de forma que puedan manipularse después para fabricar joyas y piezas únicas que alcanzarían precios exorbitantes en el mercado negro. Al introducir sus cuernos 3D en la cadena intermedia, la gente no sabrá si están comprando un cuerno real o no.

El 90% de los cuernos de rinoceronte del mercado son falsos

Los cuernos de rinoceronte son más baratos de producir de lo que son de adquirir en el mercado negro, lo que en un principio podría parecer un handicap al evidenciar que son falsos.

¿Pero qué artesano diría que no a un mayor margen de beneficio? Insistimos: no hay diferencia físico-química entre uno artificial y un cuerno real.

Al ser más baratos y poder aumentar la oferta, el mercado se regularía a la baja. Ya no saldría tan rentable cazar rinocerontes.

Markus lo explica del siguiente modo:

Prohibirlo es lo más rápido y fácil, pero no funciona así. Se trata de rituales y costumbres de miles de años, más antiguos que el día de Acción de Gracias. Además, se fomentan los delitos y el mercado negro.

Sin embargo, las ONG especializadas no tienen tan claro la efectividad de esta idea. International Rhino Foundation y Save The Rhino International están convencidas de que el 90% de los cuernos de rinoceronte que hay en el mercado son falsos, pero la caza sigue en aumento y que los cuernos sintéticos solo desvían la atención del verdadero problema: la caza.

Otra alternativa que se ha llegado a barajar es la posibilidad de que los guardias de los parques y los veterinarios amputasen los cuernos de los rinocerontes (que luego les vuelven a crecer) para protegerlos ante cacerías, pero sigue siendo algo dudosamente ético.

Por el momento, Pembient sigue buscando inversores para su proyecto, que se estima estará operativo en 2022. Desgraciadamente, los rinocerontes siguen cayendo por culpa de las cacerías furtivas descontroladas.