Cerveza fría en botella o en lata: esto es lo que dice la ciencia
¿Es mejor la lata o el vidrio para beber cerveza? Un estudio ha centrado el foco en la conservación del frío.
Vas a un bar con idea de tomarte una cerveza y resulta que no hay botellines, por lo que te ofrecen una lata. ¿La aceptas o renuncias a ella? Es más, imagínate que es verano. Para poder contestar a esta cuestión, es importante tener en cuenta que hay notorias diferencias entre ambas alternativas. El producto es el mismo, sí, pero la disposición del recipiente puede tener una serie de condicionantes. A estos efectos, nos encontramos ante una dicotomía. ¿Escoger una cerveza en lata o preferir el vidrio?
Mucho se ha dicho al respecto a favor y en contra de ambas opciones. Por ello, han llegado a realizarse toda una serie de estudios que han tenido como objetivo resolver este problema. ¿Puede tener la física la última palabra? Esto es justo lo que se plantea la última de las propuestas científicas desarrolladas. En el pasado, se pudo descubrir que la cerveza en lata, psicológicamente, puede tener un sabor peor. Ahora bien, ¿es en la temperatura donde está la clave para escoger uno u otro recipiente? He aquí la gran cuestión.
Veamos, por tanto, cuáles son las claves para entender por qué la elección del envase puede ser más importante de lo que cabría pensarse, por qué se trata de una decisión que puede ser la gran diferencia entre disfrutar de la cerveza o dejarse la mitad y, por supuesto, hasta qué punto hay una gran diferencia entre ambas alternativas. Cabe precisar, además, que la temperatura de esta bebida es fundamental para su consumo.
En botella o en lata, en qué envase debe beberse la cerveza
Echando un rápido vistazo a ambos materiales, podría intuirse que la presencia de una capa mucho más fina en el caso del aluminio permitiría dejar entrar el calor exterior antes, ¿verdad? Algo parecido podría ocurrir debido a las propias características del aluminio, el cual tiene una capacidad de enfriamiento y pérdida del mismo antes que el vidrio. Sin embargo, ambas alternativas podrían disfrutar de unas cualidades muy parecidas a este respecto.
De acuerdo con el estudio llevado a cabo por la Universidad de Loyola en 2008, entre las conclusiones más notorias del experimento está el mantenimiento de una conservación de la temperatura prácticamente idéntica. Al parecer, tras una exposición a temperatura ambiente, tras 2,7 horas fuera del frigorífico, ambas opciones subieron hasta un total de 15 grados centígrados. Se trata, por tanto, de una conservación del frío prácticamente idéntica entre el vidrio y el aluminio.
Ahora bien, ¿y si compras unas cervezas y quieres tenerlas frías lo más rápido posible? En este caso en particular, sí habría una gran diferencia entre ambas. Debido a la presencia de una capa mucho más fina, la lata opondría una menor resistencia que el vidrio, por lo que dejaría pasar el frío antes y, por tanto, tener lista la bebida unos minutos antes. Ahora bien, ¿y si tenemos costumbre de sujetar el recipiente con la mano? Lo que antes parecía una ventaja, ahora se convierte en un inconveniente. En este caso, se incrementará la temperatura en el vidrio.
Así pues, todo depende de diversas variables. Quizás, la decisión a escoger entre un recipiente u otro resida en lo dispuesto en el párrafo inmediatamente anterior. Sea como fuere, el factor clave seguirá siendo, para los defensores del vidrio, puramente psicológico. Y tú, ¿cuál de los envases crees que es más adecuado de acuerdo con tu forma de beber cerveza?