En pleno boom de la cerveza artesanal, rara es la persona aficionada al zumo de cebada que no se haya atrevido a comprar uno de esos kits para prepararlo una misma, descubriendo la satisfacción de beber tu propia creación y dejar la cocina para que arrasen con ella uno de los dragones de Daenerys Targaryen.

Hacer tu propia cerveza tiene dos grandes problemas: pensar un nombre adecuado y limpiar la cocina después

Pero, en la fiebre de la fermentación casera del lúpulo, también han surgido como setas un sinfín de marcas de todos los lugares del planeta. Prueba a buscar una fábrica artesana de cerveza cerca de ti y comprobarás que, aunque vivas en un lugar pequeño, alguien se ha liado la manta a la cabeza y ha empezado su pequeño negocio cervecero.

En todo caso, lo que más nos llama la atención son los nombres. Y es que en aras de diferenciarse del resto, cada vez son más originales, creativos, llamativos, absurdos… llámalo como quieras. Desde luego, los tiempo de Franziskaner o Ámbar han quedado muy atrás.

Vivimos en una época en la que es más común bautizar tus creaciones cerveciles con nombres tan curiosos como Stone Ruination IPA o Morlaco Beer. Si no nos crees, en Buzzfeed dan buena cuenta de ello en un curioso ranking en el que Audrey Hopburn o Hoppy Ending copan las primeras posiciones. ¡Imaginación al poder!

Algunos ejemplos de las curiosas denominaciones de la cerveza artesanal alemana. Cerveza Artesana

Ojo, que estos aún son normales comparados con el que le ha venido a la cabeza a Stan Schroeder de Mashable, toma nota por si quieres probarla: Evil Twin Bringing a Gun to a Knife Fight, lo que viene a ser "el gemelo malvado trayendo una pistola a una pelea de cuchillos", una cerveza Indian Pale Ale o IPA turbia de color amarillento que ya puede estar buena, porque o te acuerdas del sabor o está complicado que recuerdes el nombre.

La pregunta que nos hacemos todos es: ¿de dónde sacan estas ideas para bautizar las cervezas? Y lo que es más importante, ¿seríamos capaces nosotros de devanarnos los sesos pensando un nombre con tanto gancho? Tranquilidad ante todo, tenemos la Inteligencia Artificial para cavilar por nosotros, ¿dará la talla?

¿Serías capaz de inventar un nombre de cerveza que nadie pudiera olvidar?

La investigadora Janelle Shane ha tenido esta ocurrencia antes que nadie, así que se ha puesto manos a la obra suministrándole a la máquina una serie de nombres de cervezas de la base de datos BeerAdvocate (un interesante proyecto de Gizmodo). ¿Estará a la altura de Evil Twin Bringing a Gun to a Knife Fight?

Pues sí. La IA ha devuelto un montón de denominaciones que nos hace plantearnos si merece la pena que sigamos pensando nombres para nuestros futuros hijos tirando de nuestro árbol genealógico o vayamos directamente a la Inteligencia Artificial a que dé con el apelativo perfecto.

Además, si eres todo un experto en la cata de cervezas, te habrás fijado en que los nombres no son al azar, hay denominaciones que encajan más con IPAs, otros con Strong Pale Ale, otros con stouts… la Inteligencia Artificial lo sabe y lo ha tenido en cuenta.

Una red neural es capaz de imitar conjuntos de datos si tiene suficientes ejemplos… como si fuera una persona

¿Quién no se bebería una deliciosa Dang River? ¿O una Cherry Boof Cornester? ¿Quizás una Stoodemfest? Deja de buscarlos en internet porque todos están inventados por una red neural, un tipo de software que empleando Inteligencia Artificial puede aprender a imitar conjuntos de datos simplemente viendo ejemplos suficientes. Si quieres verlos todos, no dejes de visitar el Tumblr de Janelle Shane para conocer sus impresionantes resultados.

Así que lo dicho: si tienes en mente abrir una fábrica de producción de cerveza, vas a adoptar un gatito o vas a ser mamá próximamente y pasas rotundamente de seguir los típicos tópicos, acierta de pleno usando una red neural. Serás el más original y además, no darás el cante. La propia Shane se ha ofrecido a mantenernos actualizados con más y más nombres, solo tienes que suscribirte desde su web.

Porque además, no es la primera vez que Shane emplea redes neurales para encontrar nombres únicos. Este mismo experimento lo ha llevado a cabo anteriormente para labores tan útiles como inventar nuevos personajes y planetas para Star Wars y atención, porque este es bueno, pésimos musicales de Broadway.

Quédate con su nombre porque a esta chica hay que seguirle la pista.