ChatGPT escribe un artículo científico en menos de una hora, el resultado dice mucho de esta IA
El modelo de lenguaje de OpenAI continúa siendo explotado para probar su valía.
Las habilidades de la inteligencia artificial son cada vez más extraordinarias, pero tenemos que seguir buscando sus límites, no sólo para conocer de qué es capaz, sino para que continúe aprendiendo cómo trabaja el cerebro del ser humano. Entre los modelos de lenguaje generativo el más conocido es ChatGPT, que es el que precisamente han utilizado un par de científicos para comprobar su capacidad de redacción.
Artículos científicos escritos por ChatGPT: ¿acertados o con errores de bulto?
Roy Kishony, científico del Instituto de Tecnología de Israel, y Tal Ifargan, uno de sus alumnos, han conseguido que ChatGPT escribiese un artículo en menos de una hora, aunque como comprobarás, existen ciertas barreras que hay que superar aún. El objetivo de este trabajo digital era comprobar si ChatGPT podría ser utilizado como compañero de redacción y para ello descargaron datos de un par de instituciones norteamericanas, que recopilan algunas encuestas realizadas por teléfono. Los datos incluyen información sobre actividad física, consumo de fruta y vegetales, además de la presencia de sujetos con diabetes.
Introducing "data-to-paper": autonomous AI research! We've let it play with the large CDC Health Survey Dataset. Went to lunch. When back, it had already chosen several research topics, wrote data analysis codes, interpreted results and wrote 5 transparent, reproducible papers. pic.twitter.com/1EYGVnCyRf
— Roy Kishony (@RoyKishony) June 23, 2023
La primera petición a ChatGPT fue que analizase los datos para encontrar patrones y el resultado fue un código lleno de errores. Cuando se pidió al modelo de lenguaje que solucionase dichos errores, el código resultante ya pudo utilizarse para explorar en profundidad dicha base de datos. A partir de aquí, se pidió a ChatGPT que desarrollase un objetivo para el estudio, para lo que la IA sugirió que debía explorarse la relación entre actividad física y dieta como factor de menor riesgo de diabetes.
El resultado obtenido por ChatGPT fue claro: consumir fruta y vegetales y hacer ejercicio ayuda a limitar la aparición de diabetes. A partir de aquí, se pidió a la IA que hiciese un resumen de los hallazgos, que escribiese la introducción y los métodos utilizados y que acabase por redactar el estudio. La investigación cobró forma de un sólido escrito, eso sí, no carente de ciertos problemas.
Y es que parece que ChatGPT incurre en un fenómeno denominado 'alucinación', por el que, además de los datos analizados, añade citas inventadas o información no precisa. Por el momento, parece que el experimento confirma el potencial de la IA actual, pero pone de manifiesto que aún no está capacitada para analizar datos, investigar y extraer conclusiones como lo haría un ser humano.