Hacía ya unas cuantas semanas que no aparecían por Urban Tecno distintos artilugios y dispositivos provenientes de páginas de financiación, esas que los más angloparlantes denominan crowdfunding. En este caso, la página protagonista es Kickstarter, que, por cierto, está de aniversario, ya que cumple 10 años entre nosotros. Si quieres conocer un altavoz que combina las bondades de la inteligencia artificial con el trabajo manual que ha sorprendido a propios y extraños con Nintendo Labo, esta es la ocasión perfecta.

Construye y codifica con Chatterbox

La principal función de este dispositivo, que ha recibido la denominación de Chatterbox, es el entretenimiento de los más pequeños de la casa y, por supuesto, la educación en los aspectos tecnológicos de más actualidad. El futuro, si no lo es ya el presente, pertenece a los dispositivos que van un paso más allá de la acción-reacción. Nuestra era se dirige a la convivencia con aparatos capaces de desarrollarse y crecer junto con nuestras inquietudes.

Imagen promocional de Chatterbox. Kickstarter
Jugar con cartón y programar no están reñidos con Chatterbox

En esta ocasión, este dispositivo permiten aunar el aspecto más clásico de los juegos manuales y analógicos, junto con la tecnología más puntera. En primer lugar, habría que destacar que el dispositivo está construido en cartón y, de la misma manera que tienes que montar los distintos conjuntos de Nintendo Labo, deberás construir el altavoz. Por otra parte, y dentro del producto, tendrás a tu disposición toda la potencia de una Raspberry Pi, para que puedas otorgarle mágicas habilidades al altavoz.

La habilidad manual también debe ser utilizada con Chatterbox. Chatterbox
Los niños formarán parte de la creación de su propio altavoz inteligente desde cero

Una parte fundamental, al menos eso describe el creador del altavoz en su página de Kickstarter, de la idea detrás de Chatterbox es que la niña o el niño que quieran utilizarlo, tengan la posibilidad de convertir un simple trozo de cartón con un procesador en su interior en un dispositivo inteligente, a base de programación. Para ello, hará falta que utilicen una interfaz bastante bien cuidada y adaptada a la capacidad de creación de los niños. Éstos podrán incorporar distintas habilidades, enseñadas por ellos previamente, al altavoz, tales como saber qué tiempo hace, encender luces, mandar mensajes de texto a sus padres o, por ejemplo, crear juegos interactivos en los que la voz sea el elemento clave.

Objetivos, distribución y precio de Chatterbox

Por supuesto, la educación en los primeros años debería estar siempre unida al juego. De hecho, y esto ya es opinión personal, esto debería ser así durante toda la vida, aunque nos volvemos más y más aburridos. El objetivo de Chatterbox, además de divertir, es mejorar la manera en que los más pequeños aprender a solucionar problemas, crear un lenguaje de comunicación basado en la inteligencia artificial y, por supuesto, comprender cómo funcionan los objetos.

Con Chatterbox podrás iniciarte en la programación. Chatterbox
Este producto no representa un gran desembolso, comparado con las horas de interacción que promete

La distribución del producto, que se envía a cualquier parte del mundo, comenzará a finales de este mismo año, en concreto en el mes de diciembre. Con la unidad más básica podrás obtener el propio Chatterbox, para que tu niño o niña comiencen a entender la tecnología que nos rodea, y sucesivas actualizaciones. El precio no es nada prohibitivo. Por unos 100 euros, dependiendo del tipo de cambio y los gastos de envío, podrás adquirir una de las primeras unidades que salgan de la cadena de producción y, de paso, sorprenderás a los más peques del lugar.

Nuestros pequeños serán una de las primeras generaciones nacidas bajo la inteligencia artificial

Mi reflexión final, si es que llegamos a ver el producto por nuestro país, es que deberíamos destacar más este tipo de artículos, que fomentan el aprendizaje en un sector tan prominente como es la tecnología. Si queremos mantener las mentes de los niños y niñas de nuestro país realmente preparadas para el futuro, deberíamos provocar y estimular sus cerebros con dispositivos que les hagan esforzarse, divertirse y, de paso, obtener una recompensa en forma de altavoz construido por ellos mismos.