China lleva años preparando su propia criptomoneda oficial. Ahora ya ha pasado de la planificación a la acción: está siendo probada en hasta cuatro bancos distintos. Esta criptomoneda –que nada tiene que ver con el Bitcoin más allá de que también es un tipo de intercambio de activos monetarios mediante criptografía– será oficial en el país asiático y tendrá una paridad 1:1 con la moneda oficial actual del país, el yuan –es decir, una unidad de esta criptomoneda valdrá lo mismo que un yuan–.

China ya prepara su criptomoneda y los primeros bancos ya la están probando

DCEP, la nueva criptodivisa que ya se está probando en las aplicaciones móviles de algunos bancos, permitirá al gobierno chino recuperar el control financiero sobre todo el dinero que se está moviendo fuera del país gracias a las criptomonedas, uno de los principales motivos por los que el gobierno chino ha tratado por todos los medios de prohibir las mondas virtuales como Bitcoin o Ethereum.

Te interesa | ¿Criptorublo a la vista? Rusia podría lanzar su propia criptomoneda

El lanzamiento de esta moneda justo en este momento se podría deber tanto al coronavirus como a la presión de China por lanzar esta criptomoneda antes de que Facebook lance la suya. «Sin duda, con el anuncio de Libra, los gobiernos, los reguladores y los bancos centrales de todo el mundo han tenido que acelerar sus planes y su enfoque de los activos digitales», afirmó Dave Chapman, director ejecutivo de BC Technology Group Ltd en agosto a Bloomberg. Y es que Libra –la moneda digital de la red social Facebook– podía haberse convertido en toda una revolución mundial; China simplemente ha querido adelantarse a toda costa.

Cómo funcionará la criptomoneda de China

Así funciona la criptomoneda oficial de China

Las criptodivisas son muy interesantes porque permiten quitar el control institucional de la ecuación. Estas se basan en el Blockchain, una red de nodos –servidores– localizados a lo largo de todo el mundo. Cada uno de estos nodos contiene la misma información: una copia de una cadena de datos formado con todas las transacciones de esa moneda virtual. Por ello son un arma muy peligrosa contra el gobierno chino, que quiere controlar todos los aspectos de la vida de sus ciudadanos, y estas monedas virtuales no son controladas por ningún banco.

Debido precisamente a que un DCEP valdrá exactamente un yuan, la criptomoneda oficial de China no podrá fraccionarse, como es común en las criptodivisas

Por lo tanto, China ha prohibido la minería de criptomonedas y las iniciales de monedas virtualesICO por sus siglas en inglés–. A diferencia de las cripmonedas regulares, la del Banco Popular de China sí que será completamente centralizada, rompiendo completamente con uno de los principios básicos de las monedas virtuales. Mientras que una criptodivisa regular pretende eliminar el control institucional sobre el dinero virtual, la moneda de China intenta completamente lo contrario, proporcionando al gobierno aún más control sobre los activos de las personas.

La adaptación sería muy sencilla: la gente en China ya está muy acostumbrada a los pagos móviles

Y así también logra tener más control también sobre el fraude. Si todas las transacciones se realizan a través de esta criptomoneda –cuyos nodos son controlados por la propia China– el país tendrá acceso a todas las transacciones. Estos bancos que ya están probando la criptomoneda son precisamente los bancos estalaes: China Telecom, China Mobile Y China Unicom.

China podría el primer país con una criptomoneda como moneda oficial

Pero, en realidad, para la ciudadanía china un potencial cambio del yuan al DCEP no supondría un gran trastorno si esta moneda llegase a ser el único método oficial para pagar, puesto que allí están mucho más acostumbrados a las transacciones sin efectivo, predominando aquellas realizadas desde el teléfono. El uso de transacciones sin efectivo ha obligado al gobierno chino a recordar a los comerciantes que es obligatorio seguir aceptándolo, aún cuando los pagos móviles en China ya superan el billón de dólares –un billón español, lo que sería un trillón en la nomenclatura sajona–.

Los pagos se realizarán a través de códigos QR, como ya viene siendo habitual en el país. Como vemos en las capturas de pantalla de Twitter, los pagos no se realizarían a través de NFC, sino que el usuario tendría que realizar una fotografía a un código QR –a pesar de que en el mundo occidental usamos el NFC, allí está más popularizado los códigos QR para los pagos–. Además, tal y como indica una usuaria en Twitter, los pagos funcionan tanto de manera online como sin Internet, aunque para esto sí que tendremos que usar la tecnología inalámbrica de corto alcance del smartphone.

Te interesa | Criptomonedas, nuevos escenarios más allá de su cotización en el mercado