La polémica vuelve a Internet de la mano de la Unión Europea, que este miércoles ha aprobado la reforma de la Ley de Copyright. Su decisión afecta directamente a grandes plataformas como Facebook o Google.

El gran objetivo de la Directiva sobre Derechos de Autor en el Mercado Único Digital 2016/0280 (COD) es "reducir las diferencias entre los regímenes nacionales de derecho de autor y permitir un acceso en línea más amplio a las obras de los usuarios en toda la UE", aunque en el cumplimiento de esta misión puede encontrar importantes obstáculos.

El artículo 11 abre paso a las licencias de pago

Pese a que el Parlamento Europeo rechazó esta reforma el pasado 5 de julio, parece que los representantes de los países se lo han pensado mejor y han votado a favor de la misma este 12 de septiembre. De esta forma, la Directiva sobre Derechos de Autor sale adelante con 438 votos a favor y 226 en contra.

La luz verde por parte de los países miembro no ha evitado que dos de los artículos de esta reforma se hayan colocado ya en el centro de la polémica. La verdad es que tanto el artículo 11 como el 13 amenazan la continuidad del Internet actual y preocupan a grandes compañías tecnológicas como Google y Facebook.

La Unión Europea ha aprobado la reforma de la Ley de Copyright. Reuters

Por un lado, el artículo 11 quiere proteger a todos los creadores de contenido en la red, que tendrán que vender licencias de pago de sus obras a aquellos que quieran usarlas. Si el usuario comparte contenido sin tener su licencia de uso, se expone a recibir una multa, algo que también sufriría la plataforma en la que ha sido publicado. Esto será así durante los 20 años después de su creación:

Los derechos contemplados en el apartado 1 expirarán a los veinte años de la aparición en la publicación de prensa. Este plazo se calculará a partir del primer día del mes de enero del año siguiente a la fecha de publicación.

Como confirma el Parlamento Europeo, el artículo 11 de la nueva directiva afecta directamente a las grandes plataformas de la red. El llamado "link tax" ("impuesto al link") obliga a proveedores como Google y Facebook a pagar licencias a los creadores si quieren seguir indexando noticias, con sus correspondientes fotos y texto.

Ahí no queda solo la controversia respecto al artículo 11, que también afecta a cualquier usuario de Internet como puedes serlo tú. Tras la decisión de la UE, una persona que quiera indexar en una web un vídeo de Twitter o YouTube tendrá que pedir permiso al autor o abonar la licencia de pago.

Tal y como ves, las consecuencias de este artículo serían directas tanto para plataformas como para usuarios. Sin embargo, los problemas no quedan ahí y se ven aumentados por el artículo 13.

Facebook, Google, Wikipedia: es vuestro turno

Afortunadamente, el artículo 13 deja algo de lado a los usuarios de Internet y se centra más en la grandes plataformas que lo gobiernan. Facebook, Google, Wikipedia y demás servicios online de importancia que dan alojamiento a contenido tienen que preocuparse a partir de ahora de que se respetan los derechos de autor, como leemos en el primer punto del artículo:

Los proveedores de servicios de la sociedad de la información que almacenen y faciliten acceso público a grandes cantidades de obras u otras prestaciones cargadas por sus usuarios adoptarán, en cooperación con los titulares de derechos, las medidas pertinentes para asegurar el correcto funcionamiento de los acuerdos celebrados con los titulares de derechos para el uso de sus obras u otras prestaciones o para impedir que estén disponibles en sus servicios obras u otras prestaciones identificadas por los titulares de los derechos en cooperación con los proveedores de servicios.

El artículo 13 obliga a las plataformas online a asegurarse de que el contenido que aparece en ellas cumple con el copyright. En caso de que no sea así, estas tendrán que eliminarlo de forma directa usando unos filtros que sean capaces de detectar esas violaciones.

Anteriormente nos hemos referido a compañías como Google y Facebook porque el artículo 13 se dirige directamente a grandes plataformas online, no a otras webs y aplicaciones de menor tamaño. Esas mencionadas en un primer lugar deberán preocuparse por el contenido que no cumpla con el copyright y no esperar una denuncia, como sucedía hasta ahora.

Las críticas no han tardado en llegar

La Directiva sobre Derechos de Autor en el Mercado Único Digital 2016/0280 fue rechazada por los países europeos el pasado julio y, tras los cambios necesarios, ya ha sido aceptada por los mismos. Los votos a favor que han permitido su aprobación no ocultan las duras críticas que ha recibido esta reforma por parte de algunos expertos.

Vinton Cerf y Tim Berners-Lee, conocidos como padres de Internet, no dudaron en enviar una carta a Antonio Tajani, presidente del Parlamento Europeo, para comunicarle que lo siguiente:

[El artículo 13] es un paso sin precedentes hacia la transformación de internet de una plataforma abierta para compartir e innovar a una herramienta para la vigilancia automatizada y el control de sus usuarios.

Cabe destacar también las palabras de Simona Levi, portavoz de la plataforma de activistas por los derechos digitales Xnet. "La reforma es absurda, una parte la justifica la ignorancia de los eurodiputados, como ya vimos con la neutralidad de la red, estuvieron a punto de cargarse Internet", ha afirmado sin rodeos.

Jimmy Wales, creador de Wikipedia, ha sido otro de los grandes críticos que han liderado una fuerte campaña de oposición a esta reforma desde el pasado julio. Estos han atacado con dureza lo establecido por el artículo 11, aunque creen que el 13 podría convertirse en un mecanismo de censura generalizada.

La decisión de la Unión Europea tiene serios detractores que podrían complicar su desarrollo. Reuters

No está todo el pescado vendido por ahora. Tras la reciente aprobación, Parlamento, Consejo y Comisión tendrán que darle la forma definitiva al texto. Una vez finalizado este paso, el pleno europeo deberá votarlo de nuevo. Si el resultado es positivo, tendremos que darle la bienvenida final a la reforma de la Ley de Copyright.