Este es uno de esos casos que llegan al corazón y que demuestran el poder de la educación en todo el mundo, una enseñanza con barreras que a menudo son superadas por profesores que las desconocen. El protagonista de la historia que te traemos hoy es Owura Kwadwo, un profesor de Ghana que quiere enseñar a sus alumnos a utilizar Microsoft Word.

Día a día, este profesor convertía la pizarra en ordenador para enseñar a sus alumnos

No hay ningún impedimento que pueda lograr que Kwadwo no consiga su cometido, ni la falta de un elemento principal en su enseñanza: el ordenador. Correcto, como lees, este profesor africano se propuso enseñar a sus alumnos todas las funciones del programa de escritura de Microsoft sin contar con la ayuda de cualquier dispositivo tecnológico que contase con él.

Pese a este obstáculo, nuestro protagonista logró su objetivo día a día con una solución innovadora que está dando la vuelta al mundo. ¿Conoces ya a Owura Kwadwo? ¿Sabes la genial respuesta que ha dado Microsoft? Esta historia está llena de grandes detalles que debes conocer.

Recreación a tiza como método de enseñanza

Ya sabemos que la historia de este profesor de Ghana ha dado la vuelta al mundo en tan solo unos días, pero ¿cómo se inició todo? Bien, el propio profesor subió una publicación con varias fotografías acompañada de las siguientes palabras: "Enseñar informática en las escuelas de Ghana es muy divertido".

Hasta el momento se pensaba que Owura Kwadwo era el verdadero nombre del maestro, aunque el diario Quartz Africa ha revelado que realmente se llama Richard Appiah Akoto. En el fondo, no importa tanto el nombre sino el gesto que cada día este hombre tiene para seguir enseñando a los alumnos que asisten a sus clases.

BBC explica que, día a día, Akoto dibuja en su pizarra la interfaz del procesador de texto de Microsoft, tratando de hacer una representación lo más fiel posible para que los niños imaginen que tienen delante una pantalla de ordenador.

Este profesor es capaz de enseñar cómo utilizar Microsoft Word a sus alumnos sin un ordenador. Voz Pópuli

Como ves en la imagen, los recursos de este profesor son mínimos, pero los explota al máximo dando una demostración de profesionalidad. No hay obstáculo poderoso si se tienen ganas de enseñar y de aprender, ni siquiera los económicos.

Richard Appiah Akoto dibuja todos los días la interfaz de Microsoft Word en su pizarra, y explica una a una las funciones del procesador. Por si hay alguna duda, señala los botones existentes en el programa con flechas que van acompañadas del nombre de los mismos.

"Amo a mis estudiantes, así que tengo que hacer lo que les haga entender lo que enseño", añadió Akoto en su publicación de Facebook. Estas palabras más varias fotografías fueron suficientes para que el mensaje diera la vuelta al mundo.

Microsoft se compromete a ayudar

Una tabla y tres tizas de colores eran los únicos elementos con los que contaba este profesor desde 2011, fecha en la que tuvo por última vez un ordenador en sus clases. En estas condiciones, impartir su asignatura, Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), era especialmente complicado.

La viralidad que esta historia ha tenido en redes sociales como Facebook y Twitter, junto a la petición de muchos usuarios, ha conseguido que Microsoft fuera consciente de la situación del profesor africano. La respuesta de la compañía tecnológica no se ha hecho esperar, y ha llegado (cómo no) a través de las redes.

La cuenta de Microsoft África en Twitter ha respondido a uno de los usuarios que solicitaba los recursos necesarios para el profesor. "Apoyar a los docentes para permitir la transformación digital en educación es el núcleo de lo que hacemos. Le proporcionaremos a Owura Kwadwo un ordenador con acceso a nuestro programa", se puede leer en un mensaje con miles de retweets y "me gusta".

En una entrevista con Bored Panda, el protagonista ha aprovechado para criticar la falta de recursos que sufren los profesores y alumnos de África. Por ello, pide más inversión en infraestructuras tecnológicas y más ayudas en educación.

Desgraciadamente, la situación de Akoto se repite habitualmente en el continente africano, como demuestra un tweet del usuario Gbenga Sèsan. Este explica que en Kano, una ciudad de Nigeria, los alumnos aprendían a utilizar el teclado del ordenador con fotocopias de estos elementos, que situaban en la mesa como si de un teclado real se tratase.

Encontrarse en condiciones tan extremas como las que sufren los profesores en África provoca que estos tengan que tirar de imaginación para enseñar a los alumnos. El caso de Richard Appiah Akoto es todo un ejemplo para confirmar que no hay obstáculo que pueda con las ganas de enseñar y de aprender.