No nos damos verdadera cuenta de lo importante que es el correo electrónico hasta que ya es demasiado tarde. Primero, por su contenido en sí: emails de trabajo, información confidencial, datos personales, etc.

Pero es que además abre la puerta a otros muchos servicios como puede ser la nube y todos sus archivos, nuestro calendario, contactos, fotografías… Por ello cuando hackean tu email el desastre puede alcanzar dimensiones de tragedia griega.

Phising, keyloggers y brechas de seguridad son los métodos para hackear cuentas de Gmail

Una cosa está clara: nadie está a salvo. Como explica El País, da igual que seas el presidente de Francia o la agencia de noticias norteamericana Associated Press, no eres inmune a los ataques de los hackers.

No nos cansamos de repetir que eres vulnerable en internet y que el eslabón más débil de la cadena de seguridad es el factor humano, pero hoy iremos a la raíz: cómo hackean nuestras cuentas de Gmail.

¿Cómo obtienen los hackers la contraseña de tu correo electrónico?

Google y la Universidad de California en Berkeley han realizado un análisis de un año de duración para ver qué sucede detrás del hackeo de cuentas de correo electrónico revelando datos alarmantes sobre keyloggers, phising y brechas de seguridad. Si los clasificamos por su riesgo real, el phishing es el más efectivo, seguido de keyloggers y brechas de seguridad.

Del tráfico analizado se deduce que hay 788.000 víctimas potenciales de keyloggers, 12,4 millones de víctimas potenciales al phishing y casi 2.000 millones de brechas de seguridad que dejan al descubierto nuestras credenciales para que posteriormente entren en el mercado negro de compraventa.

Para que te hagas una idea de su efectividad, entre el 12 % y el 25 % de los ataques de phishing y keylogger dan con tu contraseña. Pero ya no se contentan con eso: ahora quieren tu teléfono, el IP e incluso la geolocalización, de modo que puedan usarlo para seguir penetrando en los servicios que uses.

Para elegir una buena contraseña: tómate tu tiempo y no la repitas

Respecto a las brechas de seguridad, no son tan comunes ya que afectan directamente a la seguridad de las cuentas, como el caso de Yahoo hace poco más de un año, según reporta El País.

Y esto es solo la punta del iceberg: ¿eres de los que diseña contraseñas robustas para cada uno de tus servicios o sueles emplear las mismas para todo? Recuerda tomarte tu tiempo para dar con un buen password y que existen programas que podrían ayudarte a manejarlas todas ellas sin volverte loco.

Si tu caso es el segundo, perteneces a ese selecto porcentaje de la población ( del 7 % al 25 %) que, además de padecer el hackeo de su cuenta de Gmail, sufrirá en sus carnes otros secuestros de cuenta de diferentes servicios.

¿Te han hackeado tu cuenta de Gmail? WN

¿Cómo podemos evitarlo?

Desgraciadamente, si un hacker quiere hacerse con tus cuentas, no existe una herramienta de seguridad definitiva que lo evite. Además, conforme vamos introduciéndonos más en el mundo de internet y sus servicios, aumenta la probabilidad de sufrir un hackeo. Sin ir más lejos, hasta los métodos de seguridad que emplean SMS son fácilmente hackeables.

¿Serán los sistemas biométricos el fin del hackeo?

Una solución pasa por el desarrollo e implementación de métodos biométricos en todos nuestros dispositivos, de forma que dificulten la labor a los hackers al tener que acceder a nuestras cuentas con nuestra huella dactilar, iris, corazón o incluso sudor. Además, con ellos nos olvidaremos de tener que recordar largas e intrincadas contraseñas.

Pero faltan años hasta que esto suceda. A día de hoy lo que mejor funciona es la autenticación en dos pasos. Entre ellos, cabe destacar Google Authenticator, la herramienta propia de Google.

Curiosamente Google resalta que tras el hackeo, pérdida y posterior recuperación de las cuentas de Gmail, solo el 3,1 % de los usuarios optaron por activar esta función. No aprendemos.