Puede que, hace unos meses, te resignases por tener que consultar las 5 interesantes opciones para ver Netflix en tu televisión no inteligente. Atento, porque el hecho de no tener una Smart TV en casa puede ser ahora un motivo de felicidad para ti.

Encender tu Smart TV puede suponer abrir una nueva puerta a la mercantilización de tus datos personales

La creciente presencia de tecnología en nuestras vidas está significando una reducción de nuestra privacidad. Nuestros datos personales viajan de un lado a otro de la red sin que sepamos muy bien cómo son administrados por las grandes compañías. Ya sabíamos que los smartphones y los ordenadores son grandes culpables de ello, pero ¿imaginabas que tu televisión inteligente también te espía?

Esa es la información revelada por la importante investigación llevada a cabo por el diario The New York Times. Las televisiones inteligentes pueden ser un acceso directo de las compañías a tus gustos y preferencias, y ya hay datos que lo confirman. ¿Cómo ha sido verificada esta información? ¿Por qué se conoce que millones de Smart TVs espían a sus dueños?

Samba TV, la empresa que todo lo sabe

Como decíamos anteriormente, ha sido el diario The New York Times el encargado de revelar una información de gran relevancia para el público. Si tienes una televisión inteligente en casa, es posible que te estén vigilando para conocer tus gustos y vender esa información a agencias publicitarios que sacan provecho económico de ello.

Contar con una Smart TV proporciona enormes beneficios a la hora de consumir contenido audiovisual. Puedes entrar en Netflix o HBO sin problemas, buscar cualquier cosa en el navegador web, ver todos los vídeos que quieras en YouTube o controlarla a través de tu smartphone. Pensábamos que estos dispositivos no serían problema alguno para nuestra privacidad, pero parece que estábamos equivocados.

The New York Times ha desarrollado una interesante investigación que ha concluido con la revelación de que millones de televisiones inteligentes están espiando a sus dueños en Estados Unidos. Según la información publicada por el medio de comunicación, y sin el conocimiento de sus usuarios, millones de Smart TVs han estado recolectando datos sobre los hábitos de consumo de televisión de los mismos.

Las televisiones inteligentes podrían estar espiando a sus dueños. Actualidad Gadget

Nada mejor para las empresas dedicadas al marketing que conocer cuáles son las preferencias y gustos de los espectadores. Esta información es perfecta para orientar su publicidad de la mejor forma posible, mostrando los anuncios indicados dependiendo del público al que vayan dirigidos.

Antes de poder utilizar esos datos hay que recogerlos, acción de la que se encarga la empresa Samba TV. A lo que se dedica esta compañía básicamente es a monitorizar todo lo que sucede en una televisión inteligente y aprovechar esa información para hacer las mejores recomendaciones a los usuarios basadas en sus gustos.

El problema aparece cuando los propios usuarios no son conscientes de que su televisión inteligente está recogiendo todos esos datos, ni mucho menos conectándose a otros dispositivos conectados a la misma red Wi-Fi. Sí, efectivamente, Samba TV es capaz de conectarse a otros aparatos con los que comparte red y extender así el número de dispositivos a los que tiene acceso.

Los fabricantes de Smart TVs no salen bien parados

El trabajo de Samba TV ha sido investigado a fondo por The New York Times, que ha confirmado que este software se encuentra presente en millones de Smart TVs. El medio se ha puesto en contacto con la propia empresa, que ha avanzado que su programa está instalado en 13,5 millones de televisiones inteligentes en todo el mundo.

Otro de los datos más polémicos avanzados por el diario hace alusión a las compañías fabricantes de los propios aparatos. Según leemos en My Press, firmas como Sony, Phillips, TCL y Sharp dieron permiso a Samba TV para ser instalados en algunos modelos de sus televisiones. Parece un poco raro este movimiento, ¿no?

Ya está confirmado que Samba TV se encuentra dentro de millones de Smart TVs para monitorizar los programas que ves, los videojuegos a los que juegas o los vídeos que visualizas. Pero aún queda información importante que conocer como, por ejemplo, si la empresa tiene beneficios vendiendo esa información privada.

El peligro para tu privacidad ha pasado de los smartphones a las Smart TVs. The Daily Beast

Un representante de la compañía ha aceptado responder a algunas preguntas de The New York Times, por lo que también contamos con las palabras de la acusada. Según Samba TV, su software no funciona si el usuario no da permiso para ello aceptando los términos y condiciones. Además, ha declarado ante la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos que no ha llegado a vender los datos recolectados directamente.

El proceso descrito por el portavoz es el siguiente: las agencias de publicidad pagan a Samba TV para mostrar sus anuncios en pantalla, sin llegar a tener nunca acceso a la información recogida por el software. Las agencias no eligen a quién bombardear con sus anuncios según sus preferencias, eso es algo que lleva a cabo la misma Samba TV.

Según la fuente de información, alrededor del 90% de usuarios que instalan Samba TV aceptan sus términos y condiciones de uso, pero muchos no saben el profundo análisis de sus datos privados que esto conlleva. Por ejemplo, no saben que, si utilizan un móvil Samsung, será más probable que vean publicidad de esta marca por la capacidad del software de acceder a otros dispositivos conectados a la misma red.

Samba TV no es el primer caso (ni el último)

Es posible que la historia que te estamos contando te resulte algo familiar. En febrero de 2017, y como bien informaba El Diario, el mayor fabricante de televisores de Estados Unidos era condenado a pagar una multa de 2,2 millones de dólares tras espiar a 11 millones de hogares.

Vizio, la empresa en cuestión, utilizó el sistema SmartCast para recopilar información privada de índole demográfica, geográfica y de hábitos de consumo de millones de espectadores. Posteriormente, esa información era vendida a anunciantes y empresas de publicidad que la utilizaban para sus intereses de mercado.

Como ves, el caso de Samba TV no es el primero, y podemos asegurar que no será el último. La falta de privacidad parece ser una consecuencia directa de la alta presencia de tecnología en nuestras vidas.