Los dispositivos tecnológicos se han convertido en nuestros grandes aliados, por ello los llevamos siempre encima. Uno de los factores que intervienen de forma clave en nuestra adicción a la tecnología son las redes sociales, que nos mantienen conectados al mundo durante las 24 horas el mundo.

El uso constante que hacemos de esas plataformas afecta directamente a nuestro cerebro, jugando con nuestras emociones y cambiando incluso la predisposición a la publicidad. Así lo ha confirmado un nuevo estudio llevado a cabo por la Universidad de Buffalo, en Estados Unidos.

Tus amigos de Facebook te hieren día a día, aunque no quieran

Facebook es la red social por excelencia, con alrededor de 2.000 millones de usuarios mensuales. La plataforma de Zuckerberg ha creado una comunidad global en la que cualquiera puede compartir sus fotos o vídeos, dar su opinión a través de posts o comentarios o conversar con personas de otras partes del mundo.

Desgraciadamente, no todo es bueno cuando el uso que se hace de esta red social es mayor del debido. Ese es el objeto del estudio que acaba de realizar la Universidad de Buffalo (Nueva York, Estados Unidos). La mirada crítica de este análisis sobre las plataformas sociales nos abre una nueva ventana al juego que estas tienen con nuestras emociones.

Las redes sociales cuentan con publicaciones que incitan a la exclusión sociales, como todos sabemos. Aunque creamos que estas no tienen influencia alguna en nuestro comportamiento, el estudio evidencia que las mismas pueden inhibir el pensamiento inteligente de los usuarios que las leen.

Las redes sociales tienen efectos directos en las emociones de los usuarios. Forbes India

Al contrario de lo que podamos pensar, el contenido de exclusión social tiene efectos a corto plazo en todos aquellos que lo leen, creándoles emociones negativas. No solo eso, sino que también esas publicaciones provocan que todos los que las observan sean más susceptibles ante la publicidad.

¿Lo más interesante de este tema? Los usuarios no son conscientes de la exclusión social presente en sus mensajes cuando los publican. De esta forma, están afectando las emociones negativas de sus amigos de Facebook, por ejemplo, sin tener intención de ello.

"Estamos utilizando estas tecnologías a diario y enviamos información a los usuarios sobre sus redes, que es para lo que están diseñadas estas plataformas, pero al final hay un efecto negativo en el bienestar de las personas", explica en un comunicado Michael Stefanone, profesor asociado de la Universidad de Buffalo en el Departamento de Comunicación.

La inclusión y exclusión de las redes sociales

Siempre hemos considerado a las redes sociales como unas buenas herramientas para la inclusión social. Sin embargo, el estudio de la Universidad de Buffalo indica lo contrario. Para demostrarlo, los investigadores trabajaron en un experimento en el que participaron 194 voluntarios.

Por un lado, los expertos trabajaron con un grupo que fue expuesto a un escenario en el que participaban dos buenos amigos. Sin embargo, uno de esos amigos publicaba mensajes en los que se excluía a los voluntarios que los leían. Por otro lado tenemos al grupo de voluntarios que veían feeds de redes sociales en los que no había nada de exclusión social.

Tras trabajar con estos dos grupos, los expertos detectaron que aquellos que habían visto mensajes en los que se les excluía habían experimentado mayores emociones negativas que los del otro grupo. Además, los primeros dedicaban más tiempo a analizar sus redes sociales y estaban más sensibles ante otros estímulos como la publicidad.

Según este estudio, las redes sociales juegan con las emociones negativos de los usuarios. MIT News

Las conclusiones del estudio se podrían resumir perfectamente en las siguientes declaraciones de Stefanone: "Si los usuarios se ocupan de autorregularse debido a lo que leen en Facebook, existe evidencia de que al hacerlo se reduce el nivel de pensamiento inteligente, lo que puede hacer que estén más abiertos a mensajes persuasivos".

El propio profesor nos ofrece un ejemplo personal para que entendamos la situación. Según sus palabras, Stefanone se sintió mal al ver en Facebook que sus amigos habían salido mientras él estaba sentado en el sofá de casa. Sus amigos no tendrían intención de excluirle socialmente, pero potenciaron sus emociones negativos con esos posts.

La Universidad de Buffalo continuará con el estudio para conocer más datos sobre el efecto de las redes sociales

La reducción del pensamiento inteligente al ver esos tipos de mensajes hace al usuario más abierto a mensajes persuasivos, como los publicitarios. Ante tal problema, el experto pide que se mantenga un debate sobre cómo el uso de redes como Facebook puede provocar "una inhibición a corto plazo del pensamiento inteligente".

"Creo que lo más importante que todos debemos recordar es pensar cuidadosamente sobre nuestra relación con estas empresas y estas plataformas de redes sociales. No tienen nuestros mejores intereses en mente", termina afirmando Stefanone, que ya se ha comprometido a seguir con el estudio para medir los cambios exactos que las redes sociales provocan en el pensamiento inteligente.