Dos son los políticos mundiales que acaparan la mayor parte de la atención en las noticias internacionales durante los últimos años. Donald Trump y Kim Jong-Un, ¿te suenan sus nombres? Seguramente sí, y también el tema por el que se pican constantemente como si de dos niños pequeños se tratara: el ataque nuclear.

El objetivo de estos dos gobernadores durante en las fechas que preceden ha sido demostrar quién tiene mayor poder en ese aspecto. "Yo tengo más misiles, los míos son más potentes, mi botón es más grande…". ¿De qué botón hablan? Aún no vamos a descubrirlo, aunque puedes ver cómo Trump lo usó recientemente en Twitter, su forma de comunicación favorita.

"[…] yo también tengo un botón nuclear, pero es mucho más grande y más poderoso que el suyo, ¡y mi botón funciona!", explicaba el presidente en un tweet. Sin embargo, sentimos decirle que realmente ese botón no existe, y el inicio del lanzamiento de un ataque nuclear sería mucho más complicado de lo que estos dos políticos nos están haciendo creer.

Un término meramente simbólico

Como bien explica la BBC, el empleo del término "botón" para describir el objeto que daría inicio a la salida de un misil se ha construido con el paso de los años, y le debe el honor a la política. Lyndon B. Johnson, Kennedy o Nixon fueron algunos de los presidentes de Estados Unidos que comenzaron a usarlo al hablar del tema nuclear.

El concepto del botón esconde una sorpresa que desilusionará a Donald Trump

La importancia que adquirió esta palabra fue tal que Nixon mandó a retirar un botón que tenía en su habitación de la Casa Blanca por miedo a accionar ese ataque catastrófico. Realmente, ese botón que tanto miedo le daba solo servía para subir y bajar las persianas.

Por mucho que se haya usado hasta el momento este término, y por mucho que le guste al actual presidente, la verdad es que, sorpresa, en la Casa Blanca no existe ningún botón nuclear. Afortunadamente, el desastre no se pondría en marchar con solo una acción, se trata de algo más enredado.

El objeto preciado que pocos conocen

Vamos a olvidarnos del popular botón y pensemos a partir de ahora en un maletín. Eso es, la posesión más preciada de Donald Trump debería ser un "maletín nuclear" que contiene todos los documentos que el presidente necesitaría para empezar con el ataque, según afirman desde CNN.

Ese maletín, reforzado con metal y también conocido como "pelota nuclear", tiene varios documentos claves: los códigos de oro, que sirven para confirmar que es el presidente quien verdaderamente inicia el proceso; un libro para que el mandatario conozca todos los tipos de ataque que puede realizar y, por último, un libro que contiene todos los lugares seguros donde el presidente y sus allegados se pueden refugiar.

El presidente de Estados Unidos debe utilizar el maletín grande de la imagen para iniciar el ataque. Independent

La próxima vez que veas a Trump en imágenes puedes probar a hacer un ejercicio de búsqueda, ya que se dice que el maletín siempre está a menos de 3 metros de distancia del gobernador. Tal y como explica Telemundo 52, el maletín cuenta con un equipo de comunicación que permitiría a Trump ponerse en contacto con el Pentágono. Aquí empieza lo interesante.

"¿Es el Pentágono? Soy Donald Trump"

Es verdad que la conversación no sería tal y como nosotros la hemos plasmado en el título anterior, pero sí es correcto que Trump tendría que iniciar comunicación con el Pentágono como primer paso para ese ataque. Una vez conectados, el presidente tendría que identificarse con esos códigos de oro a los que solo él tiene acceso.

Tras la comprobación de que es el líder del país el que quiere iniciar el ataque, son los militares implicados en el ataque los que reciben un mensaje cifrado con todos los datos del mismo y un código de seguridad. Una vez recibido, deben abrir una caja sellada que guarda otro código y comprobar que coincide con el que ellos tienen. Ya solo quedaría un paso, como explica Bruce Blair, extrabajador del equipo de lanzamiento nuclear de Estados Unidos:

Son dos personas quienes tienen la responsabilidad de activar el lanzamiento, lo único que cada uno tiene que hacer es darle vuelta a una llave. Este procedimiento no toma más de un minuto.

Como ves, el proceso entero requeriría poco más de diez minutos, por lo que el camino del mundo hacia la catástrofe sería breve. Sin embargo, y al contrario de lo mencionado por Trump, se podría iniciar un proceso de consulta entre más dirigentes que diese marcha atrás a la decisión inicial, según leemos en IFLScience.

Trump y los militares tendrían que mantener una reunión en la que el presidente explicase a estos últimos cuáles son sus objetivos. Recordamos que en cada parte del proceso hay dos dirigentes o militares al cargo, para evitar cualquier problema.

Diario Sur especifica que son alrededor de 1.300 misiles nucleares los que tiene preparados actualmente Estados Unidos para atacar. De esta forma, en caso de que Donald Trump decidiese hacerlo, solo tendría que elegir las condiciones y abrir el preciado maletín para dar paso a la catástrofe.