Que el titular no te lleve a malentendidos. Este no es ningún artículo sensacionalista. Es el reflejo de las teorías, que un estudiante del prestigioso MIT ha querido poner en común con la opinión pública, en una vuelta de tuerca más al tortuoso asunto de la búsqueda de inteligencia más allá de la frontera que supone nuestro planeta.

La luz encendida siempre

De la misma manera que tú puedes dejar la luz de tu casa encendida para que la gente, desde fuera, sepa que hay alguien viviendo en ella, nosotros como especie podríamos repetir el mismo procedimiento, aunque esta vez a escala global. Según la información que hemos podido conseguir en el artículo escrito en la página del Instituto de Tecnología de Massachusetts, la base para esta aventurada teoría tiene su origen en que nuestro planeta no emite la suficiente luz como para ser detectado.

Una señal de nuestro mundo. MIT
Un láser podría ser la manera definitiva de comunicación

¿La solución? Creemos un haz de luz láser tan gigante que pueda verse en los confines del universo. La investigación realizada por uno de los alumnos del instituto, que responde al nombre de James Clark, sostiene que habría que crear un láser de uno o dos megavatios de potencia y éste ser lanzado al espacio utilizando un telescopio de entre 30 y 45 metros. De esta manera, como si de una bengala de auxilio se tratase, podríamos llegar a alcanzar distancias cercanas a los 20.000 años luz.

En palabras del propio estudiante, que actualmente pertenece al Departamento de Aeronáutica y Astronáutica, tendríamos también la posibilidad de enviar mensajes. James asegura que:

Si nos acercásemos de una manera satisfactoria y comenzásemos a comunicarnos, podríamos flashear mensajes a un ratio de datos de unos pocos de bits por segundo, los cuales podrían tardar en llegar unos pocos años.