Suelo comentar, habitualmente, que la tecnología debería servir para unirnos como seres humanos, para aprender nuevas habilidades y para hacernos la vida más sencilla. Eso de ¡Que trabajen las máquinas! debería ser uno de los lemas de la próxima década. Porque el trabajo dignifica, pero es más digno poder dedicar tiempo a familia, amigos y aficiones. En este caso, te voy a contar una medida que ha propuesto la Comunidad de Madrid para los colegios y la telefonía móvil.

Una guerra contra el acoso digital

Recientemente, gracias a la información que hemos podido obtener del medio de comunicación digital El Mundo, hemos conocido cómo la Comunidad de Madrid tiene en mente prohibir la utilización de dispositivos móviles en sus colegios, tanto públicos como concertados, a partir del curso escolar 2020-21. A pesar de que esta medida puede sonar un tanto drástica, los afectados y afectadas serían más de 800.000 alumnos repartidos en más de 1.700 centros, habrá un espacio para poder establecer ciertos límites, o excepciones, a esta futura norma.

Evitar el acoso escolar es uno de los objetivos de esta medida. Unsplash
La lucha contra el ciberacoso no debería permitir ninguna tregua

El objetivo primordial de esta limitación sería intentar acabar con los casos de acoso escolar, cuya variante digital es uno de los grandes males que nos ha dejado la tecnología en este siglo, aunque también se pretende mejorar los resultados académicos de los alumnos y alumnas. En este sentido, una de las excepciones iría encaminada a permitir los dispositivos electrónicos que sean necesarios para el normal desarrollo de las clases. Este proyecto invitaría a profesores y miembros de los colegios a poder retirar los teléfonos móviles a los alumnos que incumplan la norma, cuya devolución debería ser estipulada en las normas del propio colegio. Veremos si la medida se acaba aprobando y qué consecuencias tiene en los adolescentes madrileños.