2017 es sin duda alguna el año de las criptomonedas. Con el Bitcoin por encima de los dos mil dólares y sobrepasando en varios momentos puntuales del año el valor del oro, reconozcamos que invertir en ellas es algo que se antoja apetecible. Sin embargo, hay vida más allá del mainstream Bitcoin. Los datos que te mostramos a continuación han sido recopilados a través de las plataformas Quora y Coinbase.

Tras años de dominancia del Bitcoin, las diferencias entre sus desarrolladores, la creciente dificultad de su minado, la lentitud del blockchaining o la limitación de los 21 millones de unidades de moneda total; hacen de ésta una criptomoneda menos interesante a la hora de apostar por ella.

El futuro de las criptomonedas es incierto

Y es que, a la sombra del Bitcoin crecen de manera fulgurante una serie de monedas como Ethereum o Zcash, que aún no han acaparado la luz de los focos, pero que en total mueven un mercado de casi 50.000 millones de dólares, de acuerdo con Coinmarketcap.

Pero a largo plazo, el futuro de las criptomonedas se difumina y con una divisa nueva apareciendo con tanta frecuencia prometiendo mejores características, es complicado decantarse. En todo caso, es un buen momento para repasar las más prometedoras.

Ethereum, la mejor opción

El Ethereum es una bestia diferente al Bitcoin. Pensada por el chico maravilla de la programación, Vitalik Buterin, su principal propósito es ser una plataforma sobre la cual se puedan construir aplicaciones descentralizadas.

Además de variar en conceptos técnicos como el algoritmo usado, los tiempos de bloque, la dificultad de cálculo o los premios por minado… lo que marca una línea clara de separación entre ambas es que en el caso de los Ethers (la moneda de Ethereum) no hay un límite máximo definido.

El Ethereum es como internet: una plataforma para crear cosas maravillosas

A diferencia del Bitcoin, donde el blockchain constituye prácticamente un contrato o registro entre dos usuarios en el que se especifica que unos fondos se han movido de un lugar a otro, el blockchain de Ethereum dispone de un lenguaje más avanzado que permite unos registros más complejos y mayor usabilidad.

De este modo, proporciona funciones adicionales como mayor control sobre el blockchain, límites de retiro, contratos financieros, mercado de juegos de azar y similares a través de un lenguaje de programación muy generalizado.

Gracias a esta característica, los proyectos en torno al Ethereum comenzaron a florecer, alcanzando el valor de millones de dólares en muy poco tiempo. Para que nos entendamos, Ethereum es algo así como internet, una plataforma sobre la que construir cosas maravillosas. A consecuencia de esto, su precio se disparó y si compraste un Ethereum hace justo un año por poco menos de 20 dólares, ahora tendrás más de doscientos.

Los hackers pueden acabar con la rentabilidad de las criptomonedas

Aunque los expertos le auguran el futuro más brillante, su devenir tiene luces y sombras. Para empezar, el valor del Ethereum fluctua a causa del valor de las apps que se construye sobre ella, así que si a estas apps les va mal, el Ethereum caerá.

Así mismo y a pesar de no contar con el límite de moneda del Bitcoin, la escalabilidad siempre es un tema complejo. Y es que no todas las monedas están preparadas para crecer hasta el tamaño del dólar, por ejemplo.

Además, el Ethereum no se emplea como forma de pago ya que no es su función principal, y esta es una de las razones de ser de cualquier moneda. Finalmente y como cualquier criptomoneda, existe cierto riesgo de sufrir ataques por parte de hackers. Algo que de hecho sucedió hace un mes con esta misma moneda, cuando un hacker accedió al ordenador de un paraíso fiscal y vendió 30 millones de dólares de golpe.

Litecoin, la alternativa al Bitcoin

Litecoin es una alternativa a Bitcoin que soluciona varias de las limitaciones de Bitcoin. No es tan innovador como el Ethereum y su valor siempre va a depender en gran medida de la adopción por parte del usuario. Litecoin ha sido creada por un antiguo trabajador de Google llamado Charlie Lee, que es bastante activo en redes sociales y ofrece bastante transparencia en cuanto a los procedimientos con su moneda.

Litecoin permite velocidades de transacción más rápidas y baratas que Bitcoin

Durante mucho tiempo el Litecoin ha estado en segunda fila, como eterna promesa de sustitución del Bitcoin. Pero las cosas empezaron a cambiar en mayo de 2017 cuando la web de compraventa de criptomoneda Coinbase la incluyó entre sus monedas de operación.

Ese mismo mes, Litecoin adoptó la tecnología SegWit o Segregated Witness, que aumenta la velocidad de las transacciones y además reduce el coste de éstas.

Como resultado, el precio de los Litecoin subió considerablemente en los últimos dos meses. Pero sin duda alguna, el dato más esperanzador para los inversores es que puede erigirse como una alternativa viable al Bitcoin.

Zcash/Monero, las más opacas

Estas dos criptomonedas son técnicamente muy diferentes, pero las hemos puesto juntas porque ambas resuelven el mismo problema: las transacciones anónimas. Aunque el Bitcoin ha sido visto como una moneda óptima para el lavado de dinero negro, en realidad es bastante transparente, ya que cada operación queda registrada y almacenada, así que cualquiera puede seguir el rastro del dinero.

Zcash/Monero tienen un gran nicho de mercado entre inversores que buscan privacidad

Pero tanto Zcash como Monero logran el anonimato total, para bien o para mal. Eso sí, lo hacen de forma muy diferente y aunque los detalles técnicos son complejos, la principal diferencia es que el blockchain es parcialmente público en Zcash y opaco en Monero. Así que si quieres privacidad, éstas son tus criptomonedas.

Obviamente, en algunos casos esta privacidad puede venir de asuntos turbios, pero su uso es legítimo para transacciones privadas y sin duda han encontrado un enorme nicho de mercado entre personas que buscan intimidad a la hora de guardar su dinero, con lo cual su supervivencia está asegurada.