Cuando los molinos eólicos mueren, pueden transformarse en ositos de gominola: así es como lo hacen
Por si te lo estabas preguntando, no, no nos hemos vuelto locos por el momento.
Investigadores de la Universidad de Michigan State presentarán un asombroso descubrimiento, según la información recogida por el medio de comunicación Eureka Alert, en una reunión de Sociedad Estadounidense de Química que se está celebrando desde el día 21 de agosto hasta el día 25 de agosto. Con casi 11.000 presentaciones, en diversos campos de la ciencia, que se llevarán a cabo en estas jornadas, el trabajo de John Dorgan y sus compañeros parece que destacará sobremanera.
La curiosa tecnología que convierte aspas de molino en gominolas aptas para el consumo
Esos molinos que ves en las lejanas montañas, una vez te aproximas a su localización, poseen unas palas de un tamaño realmente considerable, que cuando deben ser sustituidas, provocan un deshecho del que es muy difícil librarse. Por suerte, el trabajo realizado por los científicos de la Universidad de Michigan State propone reciclar dichos componentes de los molinos eólicos, convirtiendo la resina que los compone en otros productos, entre los que se encontrarían pañales, encimeras, luces para coches u ositos de gominola. John Dorgan, quien presentará la investigación, afirma que:
La belleza de nuestro sistema de resina es que al final de su ciclo de vida útil, podemos disolverla, liberándola de la matriz en la que estaba compuesta, y pudiendo ser utilizada una y otra vez en un bucle infinito.
Debido a que las palas más grandes, habitualmente fabricadas en fibra de vidrio, son las más eficientes en este tipo de molinos, la industria está optando por aumentar su tamaño, lo que nos lleva a enfrentarnos a un problema de reciclaje gigantesco. Estos investigadores han conseguido crear un nuevo tipo de resina, a partir de la fibra de vidrio, un polímetro vegetal y otro sintético, que es lo suficientemente resistente como para ser utilizado en la industria del automóvil o en turbinas.
En el caso que nos ocupa, el de los ositos de gominola, esta resina puede ser introducida en una solución alcalina, que será la que produzca el lactato de potasio, que siendo purificado puede ser utilizado para fabricar alimentos como golosinas o bebidas energéticas. John Dorgan asegura que:
Nosotros hemos conseguido recuperar el lactato de potasio para consumo humano y lo hemos utilizado para crear ositos de gominola, los cuáles he comido.
Por el momento, su material resinoso no es capaz de satisfacer la creciente demanda de fabricación de turbinas de gran tamaño. Aún así, resulta prometedor comprobar cómo la economía circular está más de moda que nunca, dado que no tenemos demasiado tiempo para revertir la crítica situación de nuestro planeta.