De la Guerra Fría a la búsqueda de OVNIs: un millonario británico quiere darle un nuevo uso a este super-radar
El gigantesco radar es capaz de detectar objetos voladores a una distancia de 400 kilómetros.
Cuando prácticamente te sale el dinero por las orejas, hay que ponerse creativo para no aburrise. Muchos magnates como Elon Musk o Jeff Bezzos han puesto el ojo en el espacio, el primero construyendo un auténtico imperio de naves y satélites codo con codo con la NASA y el segundo haciendo visitas turísticas más allá de la atmósfera. En caso de William Sachiti es parecido, es un multimillonario que ha puesto interés en el espacio, pero su caso se enfoca desde una perspectiva más paranormal.
Sachiti es un nombre muy conocio en Reino Unido, ya que es uno de los magnates con más renombre del país. Es para muchos el "Elon Musk Británico", ya que también cuenta con un imperio de coches eléctricos bajo el nombre de Kar-go. Sin embargo, su última adquisición nada tiene que ver con la conducción, ya que el multimillonario ha comprado una estación abandonada de la Real Fuerza Aérea (RAF), que está equipada con uno de los radares más potentes del mundo, y uno de los protagonistas de la Guerra Fría.
Durante la Guerra Fría, Gran Bretaña diseñó una red de radares bajo el nombre de ROTOR. El objetivo era detectar misiles y ataques provenientes desde Rusia con la mayor rapidez y precisión posible. Tras años de avances, el modelo que se asentó fueron los radares AMES Tipo 84. Estos super radares funcionaron a pleno rendimiento durante más de treinta años, y operaban con radiación ionizada y microondas para detectar ofensivas enemigas. Estaban equipados con una antena parabólica de casi 20 metros que contaba con un alcance de 400 kilómetros, nada menos.
Diseñados para detectar misiles rusos, pero ahora tienen un nuevo cometido
Estos radares dejaron de estar operativos en 1994, pero donde muchos ven una reliquia bélica, Sachiti ha visto una oportunidad de satisfacer su curiosidad. Sachiti adquirió la base de la RAF en Neatishead, en Norfolk, que fue el eje neurálgico y centro de operaciones británico durante la Guerra Fría. Es una extensión de aproximadamente 76.000 metros cuadrados de edificios que casi parece una ciudad, y que cuenta con un búnquer nuclear de más de dos hectáreas. Y por supuesto, con uno de los radares británicos AMES Tipo 84.
Poco después de adquirir los terrenos, el magnate acudió a internet (a Reddit concretamente) para preguntar a sus usuarios qué podría hacer con esa tecnología que estaba ahora en su poder. Las respuestas eran de lo más disparatadas, pero la vertiente que más convenció a Sachiti fue la que le invitaba a crear un super-radar para detectar OVNIs.
El millonario británico ha hablado ya en varias entrevistas sobre la idea, y cree que es el mejor uso que se puede hacer del AMES Tipo 84. El radar es considerado un edificio histórico, por lo que el millonario no tiene permitido destruirlo. Sin embargo, sí puede hacerlo funcionar de nuevo, y quién sabe, si sus planes siguen adelante podríamos estar ante una super herramienta para detectar actividad fuera de nuestra atmósfera.