Personas de todo el mundo han llevado a cabo el desafío de las 365 fotos. Puede que hayas oído hablar de él, o que alguno de tu amigos lo haya seguido en redes sociales como Instagram. Hablamos de un reto que consiste en hacerse una foto cada día y subirla a las redes, durante los 365 días de un año.

Hasta aquí todo normal, pasamos mucho tiempo en las redes sociales y es normal que surjan modas y retos como este. Sin embargo, hoy venimos para hablar de un curioso descubrimiento realizado por investigadores de las universidades de Sheffield y Lancaster, en Inglaterra. Parece ser que el reto de las 365 fotos podría ser beneficioso para tu salud.

El poder de una fotografía

Los responsables del estudio se dirigieron a la fuente de información más relevante en lo que a fotografías personales se refiere, Instagram. Gracias al hashtag #365, que cuenta con más de dos millones de publicaciones, los investigadores pudieron seleccionar a un grupo de participantes.

Un reto muy popular que ha demostrado tener consecuencias inesperadas

Como apuntan desde Daily Mail, durante dos meses se registraron las fotos diarias que subían estos usuarios, pero también las descripciones que añadían y las interacciones con otras personas.

Toda la información recogida, junto a los testimonios de muchos de los participantes en el estudio, sirvieron para llegar a múltiples conclusiones. Todas ellas giraban entorno a un argumento principal, el reto de los 365 días había sido capaz de aumentar el bienestar personal de los voluntarios.

Como apuntaba el doctor Andrew Cox, líder del estudio:

Hacerse una foto cada día y compartirla en internet parece aumentar el bienestar personal de formas diferentes.

Los responsables del estudio llegaron a la conclusión de que el contacto con otros usuarios a través de las redes ayudaba a gestionar los sentimientos de soledad. Además, contribuía a que los voluntarios conocieran a nuevas personas que tuvieran intereses comunes.

Por otro lado, descubrieron que llevar a cabo una nueva rutina aumentaba los sentimientos de logro, acrecentando el bienestar subjetivo de los participantes y generando una percepción de realización. Hablamos de algo muy relevante, la realización, que, como puedes ver, puede sentirse de maneras muy distintas, con actividades muy diferentes.

Otro de los puntos importantes es el hecho de que realizar las fotografías requería momentos en los que se parase para pensar formas originales de hacerla, cortando así con actividades estresantes. Estos momentos de relajación, de respiro, ayudaban a reducir la ansiedad y el estrés. Así lo declaraba uno de los participantes:

Había días en los que casi no podía parar ni para respirar, ya sabes a lo que me refiero… Entonces pensaba: espera un momento, no, voy a parar y haré una fotografía.

Por lo tanto, parece que aquí reside uno de los motivos más importantes por los cuales una fotografía al día puede mejorar tu salud. El estrés continuado puede ser fuente de múltiples enfermedades y parar, tomar aire, con esta u otras rutinas, es de vital importancia. Además, los sentimientos de pertenencia, de realización y la evasión de la soledad también son responsables del aumento del bienestar general.

Da igual la actividad, por simple o trivial que parezca puede contribuir a beneficiar nuestra salud. Por esto es realmente importante tener rutinas que nos gusten, momentos para nosotros mismos que nos hagan sentir bien.