La era smartphone apenas lleva entre nosotros poco más de una década. En la actualidad vivimos pegados a un terminal móvil, pero lo cierto es que esta conexión se ha producido ahora. ¿Eres de los de la generación en el que pagabas por enviar unos pocos caracteres a través de un SMS? ¡Cuánto ha llovido desde entonces!

De aquellas épocas oscuras en las que el saldo, con sus anticipos incluidos, era auténtico oro digital, se ha pasado a una infinidad de aplicaciones basadas en la mensajería instantánea. La inmensa mayoría de ellas son gratuitas, algo que jamás hubiésemos imaginado hace unos años. Esto no es más que un ejemplo para poner en contexto lo mucho que ha avanzado la tecnología móvil.

Una buena parte de la población de la tercera edad no usa Internet

Este análisis de la situación sirve para entender cuáles son los términos que se han podido ir incluyendo en nuestro lenguaje en los últimos años. Esto, para aquellos que nos encontramos en la era digital, no ha supuesto ningún problema. Sin embargo, hay un sector de la población que ha quedado ciertamente desplazado. Sin duda alguna, nos estamos refiriendo a nuestros mayores.

Si te hablamos de selfie, Wi-Fi o influencer, ni siquiera te pararás a pensar qué significan dichos términos. El motivo no es otro que el hecho de tenerlos muy interiorizados. Ahora bien, ¿y si le dijeses estas palabras a una persona cuyo elemento más próximo de la era digital es una Smart TV que solo es aprovechable con los canales tradicionales?

La solución a este problema la tiene Joyners. Esta compañía, especialmente relacionada con los cuidados de las personas de la tercera edad, acaba de diseñar un diccionario que permite involucrar a este colectivo en el marco actual en el que vivimos. Esta idea cuenta, además, con una perspectiva que describe a la perfección las necesidades de estas personas.

Al fin nietos y abuelos hablan en el mismo idioma

Si nos parásemos a pensar en la cantidad de términos que no existían hace apenas una década, comprenderíamos el porqué de este diccionario. Aun así, lo más relevante de esta curiosa idea es que está especialmente diseñada para la comprensión sencilla de cada una de las palabras que aparecen en el mismo. Así se podrá saber el contenido de cada una de las denominaciones.

Joyners ha creado un diccionario diseñado para nuestros mayores. El País

La población más envejecida es la que, tradicionalmente, menos proximidad ha tenido con las redes sociales. Esto ha provocado que se haya creado una gran brecha en este sentido entre esta parte de la pirámide poblacional y el resto. ¿Conseguirá este diccionario acabar con esta diferencia? El objetivo es muy ambicioso, pero se espera que dé resultados a partir de los próximos meses.

Este diccionario incluye también una intuitiva instrucción sobre la pronunciación

Se espera que hospitales y residencias fomenten la inclusión de esta terminología con el objetivo de mantenerse reciclados en el mundo que nos rodea en la actualidad. Uno de los motivos que más incentiva el aprendizaje de estas palabras es la disposición de su pronunciación junto al nombre. El mejor ejemplo de ello nos lo muestra Facebook, cuya lectura sería Feisbuk.

El siguiente paso, todavía más complicado, sería materializar el uso de estas palabras a través del ejercicio que dichos términos implica. Esto, traducido al lenguaje coloquial, sería, por ejemplo, la creación de cuentas en redes sociales o la inclusión de otras tareas rutinarias como la compra por Internet o el visionado de vídeos por la red, entre otros.

La integración como elemento fortalecedor en las relaciones

En muchas ocasiones, nos expresamos naturalmente con términos que el grueso de la población conoce. Sin embargo, si alrededor hay una persona que apenas ha tenido contacto con estas palabras, se puede producir una situación de desplazamiento involuntaria. ¿Es este el motivo por el que debería aprovecharse y apostar por la integración?

La población de la tercera edad se está introduciendo poco a poco en la era digital. Clarín

Este fenómeno se da menos en aquellos casos en los que hay nietos de por medio. En la mayor parte de los casos, estos son los que introducen en la era digital a sus abuelos. La necesidad, una vez más, hace que se observe una cierta proximidad entre las nuevas tecnologías y las personas enmarcadas dentro de la tercera edad.

Esta guía de fácil lectura está disponible de forma gratuita

Disponible de forma gratuita en este enlace, será muy útil para involucrar a las personas a las que la red les pilló ya jubilados y sin ganas de adaptarse a las nuevas tecnologías que llegarían después.

Habrá que esperar, por tanto, un tiempo para ver si esta curiosa propuesta es efectiva para combatir a la era analógica que se apoderó de la tercera edad hace ya unos cuantos años.