El astronauta que necesita llegar a la Tierra: una estafa que a esta mujer le ha costado todos sus ahorros
La víctima de esta peculiar estafa es una mujer japonesa que envió más de 30.000 dólares a un astronauta impostor.
Hoy en día hay que andarse con mucho ojo en internet, ya que a la mínima que te despistes puedes tropezar con una estafa. Las estrategias para vaciarte la cuenta bancaria o robarte los datos son cada vez más elaboradas y creativas, hasta el punto de traspasar los propios límites de la Tierra. Y si no que se lo pregunten a esta mujer japonesa, que ha sido engañada por un estafador que afirmaba ser un astronauta ruso estacionado en la ISS.
Tal y como informa el medio japonés Yomiuri Shimbun, el estafador había estado intercambiando mensajes con una mujer japonesa mientras, según él, estaba llevando a cabo una misión en la Estación Espacial Internacional. La peculiar pareja se comunicaba a través de Instagram, y durante aproximadamente dos meses estuvieron intercambiando mensajes. El autoproclamado astronauta le enviaba fotos del espacio supuestamente tomadas por él, pero eran en realidad imágenes de archivo de la NASA. Esas fotografías fueron prueba suficiente para que la mujer confiase plenamente en él.
Tras un tiempo de coqueteo en redes sociales, el estafador le declaró abiertamente su amor, e incluso prometió casarse con ella una vez volviese a la Tierra, con la esperanza de que pudieran empezar una vida juntos en Japón. Sobre el papel era la historia de amor perfecta, y el flechazo provocó que la víctima pasase por alto varios detalles que gritaban "estafa" de forma muy clara. Solo había un problema para que el Romeo y Julieta espaciales se reuniesen: el dinero.
La víctima envió 30.000 dólares para que su amado comprase un billete de regreso a la Tierra
El astronauta estafador aseguraba que no tenía dinero suficiente para pagar el "billete de regreso" a la Tierra, pero de tener los fondos, viajaría de inmediato a Japón para reunirse con su amada. La mujer mordió al anzuelo, y entre el 19 de agosto y el 5 de septiembre envió al falso astronauta cinco transferencias bancarias por un total de 4,4 millones de yenes (30.000 dólares en total). No contento con la suma recibida, el estafador empezó a pedir progresivamente más dinero, cosa que hizo sospechar a la mujer, que acabó avisando a la policía. Cuando intervinieron las autoridades, se destapó la gran mentira.
Aunque en este caso la historia roza el surrealismo, las estafas amorosas son de las más peligrosas de Internet. Tinder es un canal importante para los engaños, y debes tener mucho cuidado con la información que compartes en este tipo de plataformas. Como consejos universales, ofrecer cualquier tipo de dato personal a alguien que no conoces no es muy buena idea, por muy elocuente y "fiable" que la persona pueda parecer.