El futuro del almacenamiento de datos son estas placas de vidrio de Microsoft que duran 10.000 años
¿Cómo guardaremos nuestra información digital en el medio plazo? Una posible solución sería la disposición de placas de vidrio como las que está diseñando Microsoft. Así es su funcionamiento.
El almacenamiento de datos informáticos se ha convertido en una industria capaz de mover miles de millones de dólares en todo el mundo. Si bien es cierto que en el pasado se apostaba, principalmente, por el mantenimiento de la información en unidades físicas, el establecimiento de programas digitales ha cambiando nuestra forma de entender este sector. En la actualidad, se ha producido un cambio de tendencia, apostando por esta última alternativa. Al fin y al cabo, estos programas de suscripción son de muy bajo coste para el usuario.
¿Y si estuviésemos a punto de volver al canal tradicional? El futuro del almacenamiento podría volver al entorno físico de la mano de Microsoft. La compañía está desarrollando lo que se conoce como Microsoft Project Silica, una tecnología de vidrio capaz de mantener sin alteraciones nuestros datos. La seguridad de la información y, por supuesto, la ausencia de obsolescencia, permitiría conservar todo a buen recaudo durante, nada más y nada menos, que 10.000 años. ¿Cómo es el funcionamiento de esta curiosa innovación?
Microsoft Project Silica, la solución de Microsoft para mantener a salvo nuestros datos
Lo guardado en la nube parece seguro y, sobre todo, con la huella necesaria para no perderlo, ¿verdad? Los clásicos discos duros tienen un problema. Con el paso del tiempo, pueden sufrir averías, corriendo el riesgo de perder documentos importantes. Esto hace que tengamos que diversificar y contar con diversas copias de seguridad. Microsoft está investigando cómo un vidrio puede ser la clave para garantizar la conservación de la información. Una placa de cristal podría ser suficiente para almacenar todo de forma rápida y sencilla.
Mediante la técnica de la aplicación de breves pulsos láser, se podría lograr el guardado automático de todo tipo de archivos. Las investigaciones están lo suficientemente avanzadas como para que se haya ofrecido información suficiente al respecto. Del mismo modo, esta nueva tecnología tendría como principal elemento la capacidad para guardar grandes volúmenes de información. De acuerdo con la información disponible, una sola placa de vidrio podría contar con hueco para unos 7 TB de almacenamiento.
Y bien, ¿cómo es el funcionamiento de esta tecnología? La clave está en la escritura y lectura en diversas etapas. El primer paso usa la técnica del Write Lab, la cual llama la atención por valerse de un láser para poder realizar inserciones en el vidrio. Estas incisiones inapreciables para el ojo humano se denominan vóxeles. El proceso de lectura se basa en la intensidad de la anotación y, adicionalmente, en la profundidad del microcorte. Tras ello, Decode Lab cobra el protagonismo.
Esto no es más que una IA de Azure que ha sido diseñada para convertir los datos visuales en archivos digitales. Tras todo este proceso, se consigue la obtención de la información que fue analizada en el pasado. Tal y como se puede apreciar, son diversas las etapas presentes en el proceso, pero no se descarta que el futuro se pueda simplificar el modelo con el objetivo de agilizar la obtención de la información. Sea como fuere, ¿estamos preparados ante la llegada y estandarización de una tecnologías de estas características? Todavía es pronto para asegurar que esta propuesta pueda sustituir a la nube convencional.