El inventor de los chatbot con IA se opuso a su creación por los peligros que suscitaban los ordenadores

Un primitivo hardware y software, con nombre mujer, fueron creados en la década de los 60 para dar luz al primer chatbot.

El inventor de los chatbot con IA se opuso a su creación por los peligros que suscitaban los ordenadores
Imagen de archivo de Joseph Weizenbaum.
Publicado en Tecnología

Hoy en día las palabras inteligencia artificial o chatbot son fáciles de escuchar en artículos especializados o en conversaciones entre amantes de la tecnología. No cabe duda de que estos modelos de lenguaje suenan a un avance digital reciente y que los mejores chatbots actuales, como puede ser el caso de Bing Chat o ChatGPT, pueden hacer cosas increíbles, pero vamos a remontarnos 60 años atrás en el tiempo y contarte, de manera resumida, la historia de un profesor de informática y su aportación a la historia.

'Eliza, los hombres son todos iguales'

Su nombre era Joseph Weizenbaum y cuando daba clases en el Instituto Tecnológico de Massachusetts creó el que muchos aseguran que es el primer chatbot. Su investigación puede consultarse actualmente en la revista Communications of the ACM, donde se describe al primitivo software ELIZA, creado en el año 1966, y que consistía en una máquina de escribir conectada a un ordenador central. Cuando una persona introducía una frase, éste era capaz de responder con tanta verosimilitud para la época, que muchos dudaban que fuese un programa informático, sino una persona la que respondía del otro lado.

La primera conversación, que ha sido transcrita en numerosos medios de comunicación como The Guardian, introduce al chatbot ELIZA en el papel de psicoterapeuta. En ella, quien introduce los comandos de texto intenta hablar con esta primitiva IA acerca de sus problemas con los hombres. Esta es la conversación:

  • Usuario: los hombres son todos iguales.
  • ELIZA: de qué manera.
  • Usuario: siempre nos están molestando sobre una cosa u otra.
  • ELIZA: puedes pensar en algún ejemplo en concreto.
  • Usuario: bueno, mi novio me hizo venir aquí.
  • ELIZA: tu novio te hizo venir aquí.
  • Usuario: dice que estoy deprimida la mayoría del tiempo.
  • ELIZA: siento escuchar que estás deprimida.

No parece que ELIZA fuese un avance impresionante para la época, pero consiguió acertar en la diana con algo que nada tiene que ver con la informática o la tecnología: la transferencia de afecto. Dado que el programa parecía que te estaba escuchando, muchas de las personas que lo probaron tuvieron la sensación de descubrir algo nunca antes experimentado con una innovación. A partir de entonces, a esta experiencia se la denominó como el 'efecto ELIZA', es decir, atribuir empatía a un sistema informático.

La historia de Joseph Weizenbaum va mucho más allá de la creación de ELIZA, la puedes consultar en el artículo que hemos referenciado anteriormente, pero también incluye su punto de vista acerca de la IA en aquel momento, con unas palabras no demasiado consideradas y con una advertencia a sus colegas de profesión:

La inteligencia artificial es el índice de la locura de nuestro mundo.

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