El primer helicóptero de hidrógeno del mundo completa con éxito su vuelo inaugural
Un prototipo modificado logra realizar un circuito completo de aeropuerto utilizando únicamente pilas de combustible y baterías. Este avance tecnológico abre la puerta a una red de logística médica de cero emisiones
La industria aeronáutica presenció este martes un hito sin precedentes en la carrera hacia la movilidad sostenible. Un helicóptero Robinson R44 modificado completó el primer circuito de vuelo del mundo propulsado por un sistema de hidrógeno y electricidad. La aeronave logró ejecutar con éxito una maniobra operativa completa que abarcó el despegue, el ascenso, la aproximación y el aterrizaje bajo condiciones reales.
El ensayo definitivo se llevó a cabo en el aeropuerto Roland-Désourdy de Bromont, situado en la región canadiense de Quebec. A los mandos del aparato, el piloto de pruebas Ric Webb demostró la viabilidad de esta arquitectura en un entorno de tráfico aéreo estándar. Este avance supone un salto cualitativo frente a las pruebas iniciales de marzo, cuando el prototipo apenas logró mantenerse en el aire durante tres minutos en vuelo estacionario.
El éxito de esta operación confirma que la aviación vertical sin emisiones constituye una realidad tangible capaz de afrontar misiones complejas. Según detalla el portal especializado Interesting Engineering, la iniciativa forma parte del llamado Proyecto Proticity, un programa de desarrollo impulsado por la firma canadiense Unither Bioélectronique en estrecha colaboración con el fabricante Robinson Helicopter Company.
Una transformación mecánica integral
El secreto de este logro reside en una profunda modificación del fuselaje original. Los ingenieros retiraron el tradicional motor de combustión para instalar un tren motriz eléctrico. Este nuevo núcleo tecnológico consta de dos pilas de combustible de membrana de intercambio protónico, un motor eléctrico y un paquete de baterías de iones de litio que actúa como refuerzo durante los picos de demanda de energía en el despegue.
Para almacenar el combustible con las máximas garantías de seguridad, el equipo técnico montó un tanque cilíndrico de hidrógeno bajo el brazo de cola del helicóptero. Asimismo, los desarrolladores añadieron un sistema de refrigeración distribuido en dos góndolas laterales para evitar el sobrecalentamiento de los componentes. En estos momentos, el sistema funciona con hidrógeno gaseoso comprimido, si bien los responsables planean dar el salto al hidrógeno líquido para superar los 180 kilómetros de alcance.
Red de transporte sanitario
El propósito final de esta innovación tecnológica se aleja del turismo o del transporte de pasajeros convencional. Impulsado por la empresa matriz United Therapeutics, el proyecto busca crear una red logística aérea para el traslado urgente de órganos. La velocidad de estas aeronaves, combinada con la ausencia de huella de carbono, ofrece una solución idónea para conectar laboratorios y hospitales en misiones críticas.
Tras validar el rendimiento del sistema en el modelo actual, el consorcio se prepara para adaptar esta tecnología al Robinson R66, una plataforma de mayor tamaño y capacidad de carga. El objetivo a medio plazo pasa por conseguir la certificación oficial de las autoridades de aviación de Canadá y Estados Unidos. Este trámite permitirá comercializar el aparato y abrirá una nueva etapa en el transporte aéreo sanitario a escala global.