Generar electricidad con nuestro sudor y movimiento es posible con esta camiseta
¿Podríamos generar electricidad nosotros mismos portando un tipo de ropa en particular? He aquí una camiseta un tanto especial.
La ropa, un elemento que apenas había variado su concepción en el último siglo, se ha convertido en un producto que está siendo objeto de innovación continua. La moda denominar wearable se ha encargado, constantemente, de agregar nuevas soluciones digitales. En otro campo, además, se han agregado nuevas funciones, tales como la posibilidad de ofrecer calor o una cierta refrigeración.
Ahora, han surgido nuevas tecnologías que buscan, sobre todo, incluir nuevas soluciones para mejorar la ropa como concepción. La última propuesta tiene como objetivo la generación de electricidad gracias al movimiento o al sudar que desprende nuestro cuerpo. Este proyecto ha sido posible gracias al estudio llevado a cabo por la Universidad de San Diego.
La camiseta generadora de electricidad ya es una realidad gracias a un novedoso proyecto
El equipo está formado por un conjunto de componentes que han quedado enmascarados dentro de una camiseta. Se trata de un ingenioso sistema que ha permitido gozar de una camiseta común con todas las nuevas propiedades que ofrece el almacenamiento de la electricidad. Es, por tanto, una investigación que tiene por delante un gran desarrollo. ¿Estamos más cerca que nueva de las emisiones 0?
Según se puede leer en el portal especializado New Atlas, aún se están realizando pruebas para mejorar la eficiencia de esta nueva tecnología. Al fin y al cabo, de nada serviría la obtención de un pequeño grado de energía con apenas aplicaciones. El objetivo, como es lógico, es extender la generación de electricidad para poder cargar, al menos, pequeños dispositivos electrónicos o electrodomésticos.
Veamos, por tanto, cómo funcionaría esta tecnología, cuáles pueden ser sus aplicaciones prácticas en relación con los avances obtenidos hasta este momento y, por supuesto, cuáles son las líneas de investigación que se abren para los próximos años. ¿Estamos ante la semilla de la propia generación eléctrica a través de nuestro cuerpo? He aquí algunas claves del estudio.
Un nuevo estudio con mucho futuro en la sostenibilidad
Para entender esta innovación, es importante hacer referencia a 3 ejes que tienen funciones diferenciales. Las células de biocombustible impulsadas por el sudor, generadores triboeléctricos catapultados por movimiento y los supercondensadores para almacenar la electricidad generada son las áreas que permiten un desempeño diferencial y novedoso.
Todo este circuito está conectado, siendo impermeable todo el equipamiento. De hecho, una gran cantidad de la tecnología que incorpora esta novedosa solución está camuflado en el propio tejido. Tanto es así que es posible su lavado y secado. Eso sí, no se ha conseguido, por el momento, la compatibilidad con el uso de detergentes. Esto, no obstante, se espera que sea subsanable.
Los generadores eléctricos funcionan gracias al frotamiento del antebrazo con el torso
La electricidad que se genera mediante el movimiento tiene su foco en el antebrazo y en el torso lateral. Ahí se encuentran instalados los generadores triboeléctricos, los cuales envían toda la información de forma continua a la centralita. Se trata, por tanto, de una tecnología que funciona, especialmente, con desplazamientos de un punto A a un punto B. Así se consiguen los estímulos eléctricos.
Todo ello se almacena en una especie de baterías de última generación. La clave será mejorar la densidad de las mismas para poder disfrutar de una mayor cantidad de energía acumulada sin una penalización en el espacio disponible. De este modo, se podría contar con electricidad para alimentar aparatos que requieran una mayor necesidad de suministro energético.
Un nuevo escaparate para llegar esta tecnología a un nuevo nivel
Y bien, ¿cómo se ha conseguido descubrir las propiedades de esta novedosa tecnología? La clave para entender el proyecto radica en la realización de unas pruebas reales. Para ello, un voluntario realizó unas pruebas físicas con esta camiseta puesta. La clave consistía en observar hasta qué punto la energía recopilada podía servir para alimentar las baterías de algunos aparatos electrónicos.

Esta camiseta es capaz de generar electricidad de forma sencilla y práctica. New Atlas
Según lo dispuesto en el medio anteriormente mencionado, las pruebas consistían en correr o montar en bicicleta estática durante 10 minutos y descansar, posteriormente, unos 20 minutos. Tras ello, se comprobaban los resultados. De esta forma, se podía aprovechar el movimiento y el sudor generado por el esfuerzo físico. Se pudo comprobar cómo servía para alimentar un reloj de pulsera LCD o una pequeña pantalla electrocrómica.
Como es lógico, se trata de una propuesta que debe, aún, mejorar de forma drástica. No obstante, sirve para ver cómo un producto de estas características, en un futuro, puede tener aplicaciones prácticas en la ropa que se usa a diario. Y tú, ¿alguna vez habrías imaginado que la electricidad que generas podría ser suficiente para cargar pequeños dispositivos de bajo consumo? Se esperan importantes innovaciones en la materia.