Elon Musk quiere que sus empleados vuelvan a trabajar en la oficina. ¿El problema? No hay suficientes sillas
Elon Musk se da de bruces con la realidad en la vuelta del empleado de oficina a las instalaciones de Tesla. ¿Qué pensará ahora del teletrabajo?
Elon Musk, hace tan solo unas semanas, se mostró públicamente muy en contra del teletrabajo. A raíz de la pandemia originada por el Coronavirus, se mandó a casa a una parte de la plantilla. Desde entonces, trabajar en remoto se había convertido en la alternativa más utilizada, algo que ha chocado, directamente, con los planes del magnate sudafricano. La decisión de volver al puesto de trabajo original no debería ser criticable, pero esto sí lo es en el caso de Tesla.
La compañía de coches eléctricos ha crecido mucho desde el año 2020. En la actualidad, la firma dispone de una plantilla próxima a los 100.000 trabajadores, un registro notablemente superior al visto hace un par de años. Esto, a la hora de volver a las oficinas de la compañía, ha supuesto graves problemas. Sí, un error de cálculo ha provocado que se haya producido una importante pérdida de productividad en el seno de la factoría de Freemont.
Al parecer, la falta de infraestructura física para el personal y, por supuesto, dificultad para llegar al puesto de trabajo ha provocado que la decisión de Elon Musk se le haya echado encima a él mismo. Veamos por qué una mala planificación ha dificultado notablemente los planes de la compañía a la hora de implementar la vuelta al trabajo en oficina.
El teletrabajo se le echa encima a Elon Musk por cuestiones básicas
El primer problema al que tuvo que enfrentarse en Freemont el personal de oficina estaba directamente relacionado con el aparcamiento. Las instalaciones no estaban preparadas para albergar a una cantidad de empleados de oficina tan grande, lo que provocó que muchos empleados llegasen tarde a la incorporación debido a no saber dónde dejar el coche. De hecho, personal de Tesla tuvo de acudir a espacios en los que había más plazas de aparcamiento para recogerles.
Además, de acuerdo con la información de The Verge, una vez en la oficina, se pudo comprobar cómo se carecía de mesas y sillas suficientes para todos los trabajadores. De igual forma, se tuvieron que habilitar espacios que, tras la pandemia, habían pasado a desarrollar otras funciones. En estos casos, se dieron cuenta de otro problema añadido, la falta de cobertura de la señal Wi-Fi.
En su conjunto, la vuelta al trabajo desde las instalaciones en Freemont no se ha desarrollado tal y como cabría esperar. Como conclusión de toda esta problemática, gerentes de la compañía decidieron que volvieran a sus puestos de trabajo de forma remota, justo lo que se pretendía evitar. Este es un ejemplo de hasta qué punto una empresa había llevado a cabo una estrategia para la reducción de los costes de personal y que, sin embargo, se le ha echado en contra.
Habrá que esperar a ver qué es lo que ocurre a lo largo de las próximas semanas, pero lo cierto es que no ha habido una planificación muy efectiva para llevar a cabo la vuelta del empleado de oficina a las instalaciones de Freemont. ¿Es esta la demostración de la implicación del teletrabajo en las empresas en la actualidad? En tamaño de planta, la planta californiana de Tesla se ha quedado pequeña. Es la prueba de cómo esta opción de trabajo puede traducirse en un beneficio para ambas partes.