La innovación a nivel digital ha traído consigo la aparición de nuevas figuras emergentes en la economía. La llegada del ecommerce o la estandarización de las redes sociales ha supuesto un cambio drástico en nuestra forma de ver la sociedad y la economía, pero desde hace unos años, hay otra industria que ha acaparado todos los focos; la aparición de las monedas virtuales.

A comienzos de la década, se dejó por primera vez el Bitcóin, el valor más representativo de esta nueva forma de inversión. Por aquel entonces, corría el año 2011, cada unidad podía adquirirse por tan solo unos pocos euros. La falta de regulación expresa provocó que, pasado un tiempo, fuese adquiriendo una mayor connotación en el mercado financiero. ¿Quién no conoce qué es hoy este producto?

El Bitcóin requiere de la minería para seguir atrayendo nuevos inversores

La creación de nuevas unidades de Bitcóin u otras soluciones que han ido apareciendo desde entonces, ha sido fruto de la minería. Al mismo tiempo que la extracción de diamante se realiza con una pala en las minas, el Bitcóin y similares requieren del uso de ordenadores para resolver problemas matemáticos de gran calibre. Esto, justo, es la base del éxito de las monedas virtuales.

El paso del tiempo ha servido para ver cómo cada vez más comenzaban a popularizarse las denominadas granjas de ordenadores conectados. La instalación de potentes unidades gráficas, junto a la inclusión de grandes ventiladores para refrigerar las estancias, se ha convertido en algo nada extraño de ver en algunas áreas geográficas del mundo.

El ascenso en la cotización de este producto ha provocado que su interés se haya disparado, algo que ocurrió principalmente en 2017. En la actualidad, pese a que la senda bajista mermó los intereses en su inversión durante 2018, esta tecnología ha vuelto a situarse en el primer plano en el mundo de la inversión. Ahora bien, ¿por qué la contaminación es su principal Telón de Aquiles?

Consumo energético a mansalva para seguir atrayendo inversión

El mercado de las criptomonedas está contribuyendo de forma efectiva al calentamiento global. Al fin y al cabo, la minería consiste en la instalación de múltiples ordenadores con el único propósito de solucionar problemas matemáticos de gran complejidad. Esta tarea produce un alto coste energético, hasta el punto de que la oferta y la demanda tiene una gran repercusión en el valor.

La minería del Bitcóin está provocando un un serio problema a nivel medioambiental. Economía Digital

En el año 2018, algunas de las conocidas como granjas de minería echaron el cierre al detectar sus precursores que el coste de producción del Bitcóin era superior al de la ganancia. En la actualidad, los incentivos han vuelto a aparecer ante el ingente crecimiento del valor de cotización de este producto financiero.

Un estudio de la Universidad de Múnich pone el foco en el Bitcóin como agente contaminador

En términos de consumo energético, ¿cómo se puede medir su impacto? Según se puede leer en el portal EurekAlert, un estudio de la Universidad de Múnich ha conseguido establecer un primer cálculo aproximado sobre los niveles de emisiones contaminantes que se generan con el uso masivo de ordenadores equipados con potentes tarjetas gráficas. Al parecer, las informaciones apuntan a que podrían estar próximas a los valores que se observan en ciudades como Las Vegas.

Los primeros datos pronostican, de hecho, que el consumo de CO2 podría estar próximo a los 22 y 22,9 megatones de forma anual. De confirmarse este registro, se espera que se dispare si la cotización sigue elevándose de la misma manera que lleva teniendo lugar desde hace unos meses. ¿Estamos ante un nuevo sector que producirá una aceleración en el cambio climático?

La regulación de estos valores para contener un problema creciente

Desde hace un tiempo, muchos son los países que están pensando en poner un límite a las criptomonedas. Al fin y al cabo, este valor sirve, además de inversión, como canal para blanquear actividades ilícitas. Si a ello unimos este problema esencial, podemos entender que su control podría no ser algo hipotéticamente remoto.

La tarjeta gráfica es uno de los componentes esenciales en la minería del Bitcóin. Gikplus

Según las estimaciones calculadas por el estudio elaborado con la ayuda del MIT, el Bitcóin y monedas virtuales podría llegar a representar en la actualidad hasta el 0,2% del consumo energético a nivel mundial, lo cual vendría a suponer mucho más que el equivalente al uso de ciudades muy representativas en el mundo.

El Bitcóin tiene un futuro todavía incierto en la economía

¿Hasta qué punto la fiebre del Bitcóin tendrá lugar en la economía del futuro? Es pronto para sugerir que esta tecnología será la base de la desregulación de los mercados financieros, pero el sistema ya está dando sus primeras señales de alerta.

El 17% de la generación del Bitcóin está en Europa, mientras que un 15% se encuentra en América del Norte. La mayor parte del pastel se sitúa en diversos países de Asia, entre los cuales cabe destacar la presencia de unidades en Japón, China y Corea del Sur.