Es de sobra conocido que los micrófonos de nuestros dispositivos, ya sea un teléfono móvil, un ordenador o un altavoz inteligente, pueden ser activados remotamente por extraños. En el caso de aquellos productos que incluyen asistentes virtuales como Google Assistant, Siri o Alexa, al activar los comandos de voz, también estamos abriendo una puerta hacia lo más privado de nuestro hogar.

Un equipo dedicado a espiar

Parece algo que hemos asumido con naturalidad, pero resulta muy grave descubrir que estamos haciendo más inteligentes a estos dispositivos y que los algoritmos no tienen toda la culpa. Según la información que hemos podido leer en el medio de comunicación Bloomberg, existe un departamento en Amazon dedicado a escuchar conversaciones ajenas, transcribirlas y enviar esta información al software que se encarga de que Alexa comprenda mejor nuestros idiomas. Según esta fuente, han sido siete las personas que han admitido haber trabajado en este asunto.

Los dispositivos de Amazon son una gran fuente de información. Unsplash
A pesar de las declaraciones de Amazon, este departamento no parece que se limite a entrenar a Alexa

El trabajo en cuestión, que se realiza en países tan alejados como Estados Unidos, Costa Rica, India o Rumanía, tiene una jornada laboral, aproximadamente, de nueve horas, en las cuales deben analizar unos 1.000 clips de audio. El asunto se vuelve completamente demencial cuando descubres que algunos trabajadores intercambian archivos a través de su chat privado o han llegado a escuchar posibles abusos sexuales, con la respuesta de Amazon de que no es su trabajo interferir. Obviamente, la respuesta de Amazon no se ha hecho esperar. Un portavoz ha asegurado que:

Únicamente apuntamos una muestra extremadamente pequeña de las grabaciones de voz de Alexa, para entrenar a nuestros sistemas de reconocimiento de voz y lenguaje natural. Tenemos garantías operacionales y técnicas estrictas y una política de cero tolerancia en el abuso del sistema. Los trabajadores no tienen acceso directo a información que pudiese identificar a personas o cuentas.