¿Es viable la jornada laboral de 4 días? Este nuevo experimento masivo despejará la incógnita
El primer gran ensayo de una jornada laboral de 4 días ha echado a andar. ¿Cuáles son los objetivos de esta nueva propuesta?
Desde hace un tiempo, se ha venido coqueteando, por parte de determinados partidos políticos, con la idea de una jornada laboral de 4 días manteniendo el mismo nivel de salario. Esta teórica apuesta tendría como principal objetivo incrementar las posibilidades de empleo al poder ser cubierto el resto de la semana por otra persona. ¿Estamos ante una opción que puede satisfacer al empresario y al trabajador de igual manera?
Están realizándose múltiples proyectos alrededor de esta alternativa con el objetivo de comprobar si, en realidad, puede ser una opción interesante debido al posible incremento de la productividad que, aparentemente, podría conseguirse. Aun así, el mayor experimento relacionado con esta propuesta acaba de lanzarse en Reino Unido. Se trata de un programa en el que están adheridos hasta un total de 70 compañías, beneficiándose un total de 3.000 empleados.
Veamos, por tanto, cuáles son los principales objetivos que se han estado proponiendo, cómo se va a llevar a cabo y qué conclusiones se esperan obtener y, por supuesto, hasta qué punto la jornada de 4 horas puedes tener sentido en la actualidad. Así es el nuevo desafío que ya está en marcha en Reino Unido. Cabe recalcar que los participantes, pese a reducir su jornada 1 o 2 días, no tendrá ninguna penalización salarial.
jornada laboral de 4 días, he aquí el último experimento al respecto
Por primer vez, se trata de un estudio en el que participarán diferentes tipos de negocios, los cuales estarán enmarcados en todo tipo de sectores. De igual manera, habrá corporaciones con miles de empleados y otras que, en cambio, apenas disponen de unos pocos trabajadores asalariados. Se trata, por tanto, de una opción muy interesante para comprobar cómo esta alternativa laboral puede tener una implicación directa sobre el empleo y la productividad.
La universidades implicadas en este programa piloto son las de Oxford, Cambrigde y Boston College. El proyecto en cuestión ha sido impulsado por el think tank Autonomy Work y tendrá lugar durante unas semanas. Entre los objetivos del estudio, de acuerdo con la información de The Guardian es comprobar, además de cómo varía la productividad o la conciliación por parte del empleado, hasta qué punto puede repercutir esta decisión en el clima.
Esta medida está considerada como un triple dividendo: ayuda al empleado, a la empresa y al clima. Juliet Schor, profesora del Boston College y jefa del proyecto.
Entre los defensores de este tipo de propuestas, cabe hacer mención de la apuesta de la jornada de 4 días como un paso para mejorar la calidad de vida de los trabajadores sin tener que renunciar a la productividad anterior. De hecho, esta socióloga afirma que, en la actualidad, no tiene sentido aferrarse a un modelo laboral rígido, sino que es posible obtener el mismo rendimiento para la empresa trabajando el 80% del tiempo.
Por otro lado, los detractores de esta nueva propuesta subrayan, sobre todo, la gran dificultad de introducir este nuevo sistema en determinados sectores económicos. Frente a ello, Juliet Schor afirma que los inconvenientes pueden llegar a paliarse debido a la menor probabilidad de sufrir enfermedades por parte del trabajador y la posibilidad de atraer talento a las compañías.
Cabe destacar, no obstante, que nos encontramos ante algo que, quizás, no se ha tenido en cuenta. Se trata del efecto Efecto Hawthorne. En anteriores proyectos se pudo observar cómo los empleados llegaron a ser más productivos en el pasado antes este tipo de programas. Según esta teoría, esto ocurrió así, principalmente, debido a la presencia en la ecuación de este efecto. Y bien, ¿en qué consiste el mencionado Efecto Hawthorne?
De acuerdo con la enciclopedia Wikipedia, se trata de una especie de reacción psicológica por la que los sujetos de un experimento muestran una modificación en algún aspecto de su conducta como consecuencia del hecho de saber que están siendo estudiados. Esto, por tanto, echaría al traste algunos de los resultados obtenidos en el pasado. Los proyectos, por tanto, deberían tener una periodicidad superior o, simplemente, no informar a los empleados sobre la participación en este tipo de programas.
De esta manera, se podría valorar más correctamente hasta qué punto puede ser interesante la jornada laboral de 4 días, cuáles pueden ser las implicaciones a nivel de productividad para el empleado o cómo puede repercutir al empresario a nivel de coste laboral.