Esta micro-célula de energía convierte al cuerpo humano en una batería, y se recarga cuando comemos
¿Puede el cuerpo del ser humano servir como batería para almacenar electricidad? He aquí las claves de un nuevo trabajo desarrollado por el MIT.
La batería es una de las tecnologías que ha recibido mayor inversión en los últimos años. El desarrollo de la tecnología digital ha provocado que el elemento hardware precise de energía eléctrica más allá de una conexión a una toma de corriente. Además, está el coche eléctrico, el cual está creciendo en el mercado a nivel exponencial debido a las múltiples ventajas de esta tecnología frente a las opciones con motor de combustión interna.
La acumulación de energía eléctrica es algo fundamental para entender el futuro de la humanidad y, por ello, existen en la actualidad miles de programas con inversiones millonarias. ¿Y si la solución estuviese en nuestro propio cuerpo? Unos investigadores han conseguido crear una micro-célula que permitiría al organismo servir como una batería. Además, y esto ya sería increíble, este elemento podría ser capaz de cargarse automáticamente, pudiendo ser un referente en el futuro.
Las investigaciones todavía están en una fase de desarrollo, pero este hito puede tener futuras implicaciones a la hora de llevar a cabo futuros estudios. El proyecto ha sido llevado a cabo por el Instituto tecnológico de Massachusetts (MIT en sus siglas en inglés) y tiene como objetivo establecer nuevas etapas con el objetivo de establecer futuras aplicaciones prácticas en lo que se refiere a baterías. ¿Podrá el ser humano utilizar sus propias propiedades para ser una especie de batería?
Veamos, por tanto, cuáles son las claves para entender esta curiosa tecnología, por qué se trata de una solución diferencial en lo que se refiere a sostenibilidad y, por supuesto, hasta qué punto este tipo de innovaciones puede llegar a tener un recorrido comercial en los próximos años. He aquí algunas de las claves que más han llamado la atención de lo conseguido por el momento.
La micro-célula que permite al ser humano utilizar su cuerpo a modo de batería
De acuerdo con la investigación, la glucosa es la clave y motor de esta nueva tecnología desarrollada. El MIT, en conjunción con la Universidad Técnica de Múnich, ha creado un tipo de celda de combustible de glucosa que convierte la misma directamente en electricidad. El factor clave para entender el éxito logrado es tener en consideración el tamaño de la cavidad. Para hacernos una idea comparativa, sería igual que una centésima parte del diámetro de un cabello humano. Se trata, por tanto, de un elemento clave a tener en cuenta para potenciales aplicaciones.
Estas celdas han permitido generar hasta 43 microvatios por centímetro cuadrado de electricidad, un hito en lo que se refiere a densidad energética. Jamás se había logrado un volumen de estas características, lo cual define hasta qué punto nos encontramos ante una tecnología diferencial en lo que se refiere a productividad. Esto, realizado a escala, permitiría disfrutar de gran capacidad de almacenamiento de energía en el interior del cuerpo humano.
De igual modo, nos encontramos ante una solución con una gran capacidad para sortear condiciones ambientales extremas. De hecho, esta nueva tecnología podría ser capaz de rendir de forma óptima a una temperatura exterior de hasta 600 grados centígrados. Se trata de una alternativa que incorpora, además, materiales convencionales como la cerámica, la cual destaca por soportar este tipo de circunstancias de diversa índole. Y bien, ¿cuáles serían las intenciones del MIT?
Este órgano de investigación no está buscando, mediante esta tecnología, que podamos enchufar a nuestra piel el smartphone para cargarlo, ¡por supuesto que no! La clave de esta innovación estaría centrada en una opción mucho más interesante desde el punto de vista de la salud. El objetivo a medio plazo podría estar centrado en la disposición de esta solución como elemento de carga de dispositivos clínicos que han sido instalados en el organismo de una persona.
Implantes diversos preparados para ser un referente en rendimiento
Tecnologías complejas como los marcapasos podrían sufrir importantes innovaciones si, este tipo de soluciones, tuviesen éxito comercial. Al fin y al cabo, muchas de estas soluciones que se agregan al cuerpo humano para desarrollar varias funciones disponen de baterías que ocupan gran parte de su estructura. La tenencia de estos sistemas de celdas de combustible de glucosa permitiría que estos aparatos tuviesen un diseño mucho más pequeño.
Al fin y al cabo, la glucosa forma parte de nuestro organismo y, salvo en determinados casos, también está en nuestra dieta diaria. Esta innovación permitiría desarrollar una nueva gama potencial de productos relacionados con el ámbito clínico, ya que no se requerirá el uso de baterías de mayor tamaño que las que están utilizándose en la actualidad.
Se espera que a lo largo de las próximas semanas continúen las investigaciones con el objeto de llevar a una nueva etapa los resultados objetivos en el proyecto. Se abre el abanico para el establecimiento de aplicaciones prácticas a esta especie de celdas de combustible de glucosa. ¿Quién iba a decir que podríamos llegar a tener esta especie de fábrica de electricidad en el interior del organismo?