Estas son las 7 tecnologías más punteras que luchan contra el calentamiento global
Conoce cómo la batalla contra el cambio climático ha pasado de basarse en ideas a desarrollarse en el mundo real
La crisis climática continúa siendo algo a lo que debemos prestar mucha atención. Es por ello que centenares de innovaciones se están acelerando en los últimos años, dando lugar a tecnologías que descubrirás en los próximos párrafos. A pesar de que la política ralentiza su avance, las emisiones continúan siendo altas. Es por ello que los experimentos que se quedaban en el laboratorio empiezan a hacerse realidad. Y ahora te contamos los más destacados.
Las tecnologías verdes que nos ayudan a recuperar la salud del planeta
Entre el año pasado y lo que se espera que suceda en 2026, hasta siete avances parece que nos van a ayudar a luchar contra el calentamiento global. Y no estamos hablando de ideas extravagantes y futuristas, sino de herramientas que ya se están poniendo en marcha y que servirán, además de para reducir emisiones, para ayudar a nuestros ecosistemas, para producir energía verde y para garantizar la obtención de recursos básicos en el planeta.
En primer lugar, habría que mencionar a la captura directa de carbono del aire, es decir, la retirada de dióxido de carbono directamente de la atmósfera. Gracias a nuevos procesos electroquímicos, este gas puede eliminarse de la atmósfera y ser almacenado o reutilizado. Este método tiene un coste que ronda los 65 euros por tonelada, con la que la tecnología empieza a ser competitiva.
Si hablamos de energía solar, no podemos dejar de mencionar las células solares de perovskita, un material capaz de convertir la luz solar en electricidad de manera muy eficiente y con un coste menor que el silicio tradicional. Además, dado que estas células pueden integrarse en paneles convencionales, ya se están observando rendimientos superiores al 34 % y costes de fabricación entre un 30 % y un 40 % más bajos.
Pasamos del sol al agua. En este sentido, tendríamos que destacar lo que se conoce como generador pasivo de agua atmosférica. Este tipo de tecnología está desarrollada para funcionar sin electricidad y es capaz de captar vapor del aire, incluso en zonas casi desérticas, y convertirlo en agua potable. Es un método que funciona solo con cambios de temperatura entre la noche y el día, con lo que sería una especie de rocío creado de manera controlada.
En la actualidad, el viento también se está explotando de maneras muy novedosas. En este sentido, tendríamos que hablarte de las turbinas eólicas aerotransportadas, que son sistemas que generan electricidad aprovechando el viento a gran altura, sin necesidad de torres gigantes ancladas al suelo. Estas aprovechan corrientes más fuertes y constantes y sus primeros prototipos prometen una eficiencia muy superior a la eólica tradicional y costes más bajos.
Viajando hasta el océano, también se puede contribuir a cuidar del planeta a través de nuevos sistemas de recogida masiva de plásticos, apoyados en inteligencia artificial. Esta retirada de residuos a gran escala aspira a reducir hasta un 90 % el plástico en el entorno marino antes de 2040. Por su parte, y yéndonos a tierra firme, la agricultura vertical replantea la producción de alimentos. Cultivos controlados por sensores y algoritmos consumen menos agua, reducen el transporte y multiplican su productividad.
Por último, la geotermia parece que quiere volver al primer plano. Existen plantas capaces de operar más del 80 % del tiempo y que ofrecen energía constante y limpia. Como conclusión, esto demuestra que la tecnología necesaria para frenar el calentamiento global ya existe. Ahora, el reto es desplegarla a gran escala y hacerlo a tiempo para no castigar más al planeta.