Estas son las "hojas artificiales" con las que nuestras máquinas hacen la fotosíntesis creando hidrógeno verde
¿Pueden las máquinas copiar la fotosíntesis de las plantas para obtener energía? He aquí este adelanto revolucionario.
En términos de movilidad, el coche eléctrico se ha situado como la principal alternativa a los vehículos basados en motores de combustión interna. Aun así, es importante tener en cuenta que existen otras alternativas, tales como los nuevos combustibles sintéticos o, por supuesto, el hidrógeno, cuya tecnología ya podemos encontrar en el mercado, aunque a niveles muy reducidos en relación con las demás alternativas. Ahora, un nuevo y revolucionario proyecto tiene por objeto crear hidrógeno verde, el cual podría tener un gran potencial en el mercado.
La clave de esta tecnología radicaría, sin duda alguna, en una copia de lo que ocurre en la naturaleza. ¿Pueden llegar las máquinas a hacer la fotosíntesis? Esto no parece que vaya a ser probable en el corto plazo, pero una nueva investigación que está llevándose en Cambridge podría suponer una auténtica revolución en el sector. Se trata de una propuesta que garantizaría la obtención de energía suficiente como para ponérselo muy difícil a la innovación actual que hay presente en la industria del coche eléctrico.
Veamos, por tanto, cuáles son las claves de este nuevo hilo conductor que podría cambiar el mercado a favor del coche de hidrógeno, por qué se trata de una revelación lo conseguido por el momento y, por supuesto, hasta qué punto podría ser viable la integración de estos servicios en la industria del automóvil a lo largo de los próximos años. Nos encontramos, sin duda alguna, ante un momento de especial interés en este mercado.
Sí, las máquinas copian la fotosíntesis de las plantas para obtener hidrógeno
Desde el año 1972 se viene realizando un importante trabajo alrededor de esta curiosa y novedosa tecnología. El funcionamiento de este proceso físico y químico es muy sencillo. El objetivo es recrear lo necesario para que sea posible la fotosíntesis natural. Por ello, unas celdas denominadas fotoelectroquímicas se sumergen en una solución a base de agua y se exponen a la luz. De esta manera, es posible copiar este proceso y, por tanto, la obtención del esperado hidrógeno verde.
En los estudios que se han podido llevar a cabo hasta el momento, se han conseguido niveles de eficiencia próximos al 60%, un porcentaje muy interesante desde el punto de vista de la transición energética. No obstante, deben realizarse todavía más pruebas para comprobar si nos encontramos ante una tecnología con capacidad para ser un referente en el mercado o si, por el contrario, aún se en encuentra demasiado 'verde' este proceso. Sea como fuere, este nuevo hecho consigue mantener al hidrógeno como la segunda alternativa a las mecánicas eléctricas.
De hecho, esta opción ha demostrado ser más eficiente que la instalación de paneles solares. Cabe precisar que, en este último caso, la eficiencia lograda asciende a un 20%, muy inferior a los números que propone esta nueva alternativa. Se trata, por tanto, de un elemento clave a tener en cuenta para potenciar la transición a la economía verde. En la actualidad, el problema está directamente relacionado con la durabilidad de la hoja de hidrógeno verde. Superar este reto permitiría, sin duda alguna, estandarizar un modelo de negocio diferencial.