Este rascacielos de 280 metros tiene más de 80.000 plantas, pero de las que crecen: es una maravilla biofílica
Así es el rascacielos con hasta 80.000 plantas funcionales en sus más de 280 metros de altura. ¿Cuáles son los objetivos que está persiguiendo?
La arquitectura a nivel mundial ha tenido importantes cambios a lo largo de la historia. La presencia de núcleos de concentración más perjudicados por la delimitación del espacio ha provocado que las ciudades, en muchos casos, hayan terminado por crecer a lo alto. Como consecuencia de ello, se dispone de rascacielos de mayor tamaño y con una serie de características muy distintas a las observadas en los producidos en décadas anteriores. ¿Hasta qué punto es posible introducir medidas de sostenibilidad en este tipo de edificios?
Las ciudades actuales, pese a que el coche eléctrico está llegando por a poco, siguen siendo áreas de gran acumulación de contaminación. Esto es posible contrarrestarlo, aunque sea con una cierta limitación, mediante la incorporación de propuestas basadas en la estandarización de árboles en los núcleos urbanos. Ahora bien, ¿cómo pueden contribuir las propias edificaciones? Una de las soluciones es la introducción de infinidad de plantas con el objetivo de captar parte de las emisiones de dióxido de carbono.
El mejor ejemplo de ello nos lo muestra Singapur, ciudad que ha crecido notablemente en tan solo unas décadas hasta convertirse en una de las grandes metrópolis de todo Asia. Allí, hay un único rascacielos que cuenta con un total de 80.000 plantas que tienen como objetivo diversas funciones. Entre ellas, cabe destacar su capacidad para limpiar el aire presente alrededor y, por supuesto, ofrecer un contexto que aleje a los usuarios del ambiente claramente urbano. Veamos cuáles son algunas de las claves de este increíble y verde emplazamiento.
CapitaSpring, así es el rascacielos con miles y miles de plantas completamente funcionales
La torre CapitaSpring se ha convertido en un auténtica atracción para turistas y empleados en sus diversas oficinas. Se trata de un espacio en el que se ha podido integrar una cultura completamente natural. De hecho, su denominación en el seno de este espacio es 'oasis verde'. La disposición de un tamaño increíble no ha supuesto problema alguno para la instalación de esta infraestructura sostenible. De hecho, el edificio posee más de 280 metros de altura, convirtiéndose así en uno de los más altos de esta ciudad-Estado.










Debido a sus espectaculares dimensiones, hay varios restaurantes presentes en varias alturas del rascacielos. Cabe precisar que hay plantas de todo tipo y, muchas de ellas, ofrecen fruto. Estos son aprovechados por dichos establecimientos, por lo que se dispone de un producto local venido directamente de las propias instalaciones. ¿Quién dijo que únicamente tenía como función la creación de espacios verdes? Se trata de una medida que no hace más que apuntalar la necesidad de introducir esta política en muchos más espacios.
De acuerdo con la información ofrecida por el medio de comunicación CNN, las plantas generadoras de frutos comestibles son capaces de producir productos por valor de 70 a 100 kilogramos al mes, lo cual es una cantidad que puede ser muy interesante desde el punto de vista del aprovechamiento en el ámbito de la hostelería. CapitaSpring es un modelo a seguir gracias a su contribución en una sociedad urbanita que aboga por el desarrollo sin emisiones contaminantes.
Sin duda alguna, nos encontramos ante uno de los ejemplos más interesantes en lo que se refiere a la cultura biofílica. Esto es un término que, conforme pasan los meses, va ganando peso. Se trata de una moda que tiene como objetivo la combinación entre el diseño y la naturaleza. Es un fenómeno que causa sensaciones debido, sobre todo, a la necesidad de reducir las emisiones contaminantes en la mayor parte de sectores económicos. Se espera que a lo largo de los próximos años se estandarice la apuesta de CapitalSpring a otras edificaciones de estas características.