Este robot absurdamente simple es capaz de saltar más de 30 metros: así lo hace
Crean el robot autónomo capaz de saltar la mayor distancia de cuantos existen. ¿Qué aplicaciones puede tener?
La robótica ha crecido de forma exponencial a lo largo de la última década. Proyectos apasionantes como los llevados a cabo por Boston Dynamics sirven para entender lo rápido que ha evolucionado la industria. Ello, unido a tecnologías basadas en inteligencia artificial como ChatGPT, nos hace entender cómo, en apenas unos años, las funciones de una de las ramas más importantes de la tecnología, tendrá un peso mucho más notorio en nuestras vidas. En el día de hoy, no obstante, queremos presentarte un curioso proyecto algo distinto.
¿Cuántos metros podría ser capaz de saltar un robot convencional y básico? Acabamos de conocer cómo hay uno en particular que es capaz de sumar un total de 30 metros. Lo consigue, además, de forma muy sencilla. Tal y como viene siendo habitual, para haber logrado estas cifras, ha sido necesario crearlo en base al mecanismo utilizado por animales con una gran capacidad de salto. Se trata de una propuesta muy interesante desde el punto de vista de la innovación. ¿Quién dice que no podamos ver esta tecnología con aplicaciones mucho más prácticas en el futuro?
Veamos, por tanto, cuáles son las características más destacadas de este curioso robot, por qué ha sido creado con esta curiosa estética y, por supuesto, hasta qué punto nos encontramos ante un robot del que se pueden extraer algunas de sus capacidades para aplicarlas en otros con mayor grado de desarrollo y potencial. Así es cómo funciona el robot capaz de saltar más de 30 metros sin necesidad de impulso alguno.
Así es el robot con el salto vertical más destacado del mundo
Se trata, aparentemente, de un robot que carece de tecnología, pero lo cierto es que se han llevado a cabo numerosos estudios para poder desarrollarlo. Al fin y al cabo, no requiere de altas dosis energéticas para llevar a cabo sus saltos de hasta 31 metros de altura, lo cual lo convierte en una interesante opción en el ámbito de la investigación espacial. No obstante, primero toca verlo en acción para poder hacernos a la idea sobre su concepción y, por supuesto, sobre su rendimiento.
Tal y como se puede observar en las imágenes anteriores, nos encontramos ante una tecnología con una gran capacidad para saltar sin necesidad de una asistencia eléctrica. Esto es posible gracias a su capacidad de torsión, convirtiéndose así en su principal valedor. Nos encontramos, sin duda alguna, ante una de las opciones con mayor proyección en el ámbito de la investigación. Y sí, únicamente basa su diferenciación en la disposición de una serie de metales torcidos que, dada la orden, se destensan con todo lo que ello implica.
Sin embargo, sus aplicaciones pueden ser prometedoras en el ámbito de la investigación espacial. Esto es así debido, principalmente, a la ausencia de requerimientos de energía. Su funcionamiento es muy sencillo y, sin duda alguna, esta es su principal valía. Y bien, ¿cuáles son las claves para entender sus posibles aplicaciones potenciales? La ausencia de gravedad permitiría a esta tecnología recorrer distancias mucho más grandes, por ejemplo, sobre la superficie lunar, de acuerdo con Slash Gear.
Se espera que, a lo largo de los próximos años, este tipo de tecnologías puedan tener un mayor aprovechamiento gracias a esta cualidad. No obstante, aún queda mucho para poder disfrutar de este tipo de aparatos robóticos a mayor escala circulando por el suelo de nuestro satélite natural.