El debate, antes y después de este artículo, sigue estando servido. ¿Por qué vapear tiene tantos detractores y seguidores al mismo tiempo? Desde hace un tiempo, esta actividad se ha visto perjudicada por el poder de adicción que posee. En Estados Unidos, por ejemplo, se está limitando el consumo de esta sustancia con sabores por el alto consumo de la población más joven.

¿Es este un producto sustitutivo del tabaco más perjudicial de lo que parece? Hasta hace unos meses, esta alternativa se venía mucho más recomendable que el tabaco convencional. A fin de cuentas, ingredientes como el alquitrán o el benceno no terminan en los pulmones de las personas. Ahora, una vez determinado el crecimiento de su demanda cabe preguntarse otra cuestión.

Un nuevo estudio concluye por qué el vapeo puede generar afecciones respiratorias

¿Y si estamos ante un producto con un alto riesgo de sufrir otro tipo de enfermedades relacionadas con la respiración? Es posible que la probabilidad de sufrir un cáncer se reduzca al no contar algunas de las sustancias más peligrosas del cigarrillo tradicional, pero puede generar otras afecciones distintas. Estas son las conclusiones de un nuevo estudio que ha tenido un recorrido de 3 años.

Pese a que se han estudiado las diversas composiciones de las soluciones de vapeo, lo cierto es que no se ha podido establecer una causa concreta sobre los problemas que se pueden derivar de su consumo. ¿Por qué, entonces, las autoridades de muchos países están limitando su consumo de forma drástica? Por el momento, se han contabilizado únicamente unas pocas decenas de casos ligados a esta actividad.

Veamos, en esta ocasión, por qué puede haber una cierta relación entre nuevos diagnósticos relacionados con el vapeo que puedan derivar en trastornos del aparato respiratorio. ¿Es este el estoque final para poder trabas más destacadas en el uso de este sustituto del tabaco tradicional en cualquiera de sus formas?

Pruebas no concluyentes que ponen más dudas en el debate

Este nuevo informe, según se puede leer en el portal tecnológico Engadget, se destaca la capacidad de desarrollar enfermedades crónicas como el asma, la bronquitis o enfisema. Por ello, no se recomienda su utilización como alternativa al resto de productos derivados del tabaco, ya que puede ocasionar otro tipo de lesiones igual de peligrosas que las anteriores.

Vapear se ha convertido en un producto sustituto del tabaco. Heraldo

El organismo que ha llevado a cabo la investigación es UC San Francisco, una institución que ya ha mostrado en otras ocasiones estudios relacionados con esta temática. Aun así, ¿en qué se ha basado estas nuevas conclusiones? El consumo del vapor produciría hasta 3 veces más de posibilidades a la hora de desarrollar las enfermedades anteriormente mencionadas.

El valor produce efectos secundarios, principalmente, en el medio y largo plazo

Curiosamente, la combinación de los 2 componentes produciría un efecto multiplicador en relación con las posibilidades de ser víctima de los males descritos. La retroalimentación se debería, por tanto, a la mayor presencia del humo en los pulmones del usuario. Esto sería así, principalmente, debido a que los cigarrillos electrónicos son más suaves que el tabaco convencional, lo que incita a un mayor consumo.

El principal problema que se quiere destacar es que esta tecnología es especialmente peligrosa en el medio plazo. Los síntomas se comienzan a divisar tras haber consumo los cigarrillos electrónicos al menos durante unos años. Con ello, el daño va produciéndose en los pulmones sin que el usuario lo perciba claramente. Tras ello, la afección aparece sin vuelta atrás.

Un producto con muchas dudas todavía por resolver

El vapeo, en cierto sentido, se ha convertido en una buena forma de sustituir los productos derivados del tabaco. Por esta parte, se ha vuelto un mecanismo más efectivo para reducir el número de fumadores a nivel internacional, pero lo cierto es que todavía se desconocen algunos de los potenciales efectos secundarios de esta actividad. ¿Y si estuviésemos optando por un método contraproducente?

Vapear se ha convertido en una alternativa a los productos derivados del tabaco. Consumer

Cabe hacer especial mención al público más joven. Este colectivo ha crecido a sabiendas de que los productos derivados del tabaco son perjudiciales en el medio y largo plazo para el organismo. Por este motivo, parece que hay cierta consciencia social sobre su utilización. Esto ha provocado que muchos potenciales usuarios hayan comenzado, desde edades muy tempranas, a vapear.

El consumo entre el público más joven está generando un conflicto social

He aquí donde reside el problema fundamental. ¿Se debería comenzar a actuar en consecuencia para evitar que se multiplique el consumo de los productos derivados del vapeo entre la población a edades muy tempranas? Pese a que los estudios sobre sus efectos aún están en duda y sin evidencias completamente constatadas, las autoridades están comenzando a actuar.

El mejor ejemplo nos lo muestra Estados Unidos, país en el que tiene una de las tasas más altas a nivel de consumo de bienes de vapeo. Todo parece indicar que la prohibición de ciertos sabores será una de las primeras medidas que se tomarán para combatir una lacra que está haciendo estragos a nivel social en cuando a adicciones se refiere.