Mucho ha llovido desde que allá por 1995, en la conferencia Internet World Conference celebrada en San Jose (California) una pequeña empresa llamada Futurewave Software Inc. presentara "Future Splash", una aplicación web que permitía animaciones en la web cuando aún no existían los GIFs y las webs se encontraban a años luz de lo que estamos acostumbrados hoy en día.

Adobe Flash trajo atractivo y dinamismo a la web

Estamos hablando de lo que hoy conocemos como Adobe Flash, que 25 años después de su nacimiento dirá adiós para siempre. No tendrá tanta suerte como Paint, el cual tras ser declarado obsoleto por Microsoft se ha librado de la hoguera, pudiéndose conseguir en la tienda de aplicaciones de Windows.

Un poco de historia

Pero volvamos a aquel entonces. En ese momento, la web necesitaba a Future Splash para ofrecer unas páginas mucho más atractivas y dinámicas, perfectamente integradas en el desarrollo web por bloques. Eran los inicios de internet y había pocas formas de añadir movimiento y vídeo al World Wide Web.

La web le debe mucho a Adobe Flash

Y es que le debemos mucho a Adobe Flash. Gracias a él, diseñadores de web crearon entornos gráficos vectoriales e interactivos con botones, paneles de navegación, dibujos técnicos, banners de anuncios… Vamos, lo que nosotros concebimos como una página web.

Con Future Splash, empezó todo. Mashable

Al principio, poca gente creyó en ellos a pesar de su potencial e incluso Adobe declinó su interés al considerarlo obsoleto. Un craso error que solventaron pronto, adquiriendo la tecnología y rebautizándola como Flash.

Ya no es necesario saber programar para crear una web

Desde entonces, HTML (el verdadero esqueleto de la web) ha crecido y evolucionado enormemente. Se ha simplificado el proceso de creación de plataformas web gracias a iniciativas como WordPress, Medium o Tumblr, que han llegado al gran público. Y es que, ya no necesitas saber programar para crear una web básica.

Ya no es necesario insertar etiquetas como "bold" para la negrita o "href" para un link: una interfaz gráfica lo hace por nosotros. La web se ha automatizado y el código que hay detrás es lo suficientemente potente y completo como para no requerir complementos Flash, es una realidad en la que muchos creían y que Adobe ha venido a confirmar con la sentencia de muerte para Flash.

Para que nos entendamos, el Flash es para muchos como el taxista u otrora el sereno, profesiones caducas y abocadas a la extinción.

El principio del fin

Sin embargo, la evidente realidad no es lo que ha terminado con Flash. Alguien lo vio venir antes que la nadie y ese es el visionario Steve Jobs. El eterno líder de Apple no confiaba en Flash y allá por 2010 dejó constancia de ello en su Thoughts on Flash.

Steve Jobs predijo su fin 10 años antes que el resto

En dicha entrada de la web de Apple, Jobs apuntaba a Flash como responsable de los bugs en Mac y además impedía taxativamente que cualquiera de sus dispositivos iOS (los exitosos iPhone y iPad) corriesen con esta aplicación. El ascendente del genio del jersey negro se hizo notar.

Entre sus razones para desterrarlo, Steve Jobs adujo:

  • Que se trataba de un software cerrado a aportes de terceros, es decir, 100% propietario.
  • Que existía una tecnología más moderna para hacer lo mismo en iPhone y iPad empleando el formato de vídeo H.264. Además, HTML5 y CSS3 podían proporcionar lo mismo en cuanto a animación e interactividad sin requerir la instalación de plugins.
  • Cuenta con un dilatado historial de problemas de seguridad.
  • Consumo excesivo de la batería de los dispositivos debido a la necesidad de descodificar empleando hardware.

Pero en PC el asunto no era mucho mejor y se sabe que Flash es responsable de numerosos crashes (incluso en el estable Google Chrome) en el entorno Windows.

Para Jobs, Flash era inseguro, obsoleto y poco optimizado

Asimismo, conforme la burbuja de internet crecía, la plataforma de Flash era atacada más y más por hackers y desarrolladores de malware en general. Habían encontrado el punto más débil de la web.

Vamos, que los agujeros en la seguridad de Flash estaban a la orden del día. Y con ellos, la consiguiente y molesta actualización. No es de extrañar que tanto Mozilla Firefox en 2015 como Chrome en 2016 acabaran por dejar de darle soporte.

Así que si la seguridad y la estabilidad amenazaban a Flash, la obsolescencia ha terminado por arrinconarlo y dejarlo sin escapatoria.

Con el auge de HTML5 que vino respaldado por YouTube, que comenzó a emplearlo en 2010 y se decantó completamente por este en 2015, Flash quedó relegado en el apartado de vídeo.

Flash quedó dañado, pero los dispositivos móviles (donde es necesario optimizar recursos) y la tendencia brutal a las apps le han asestado la estocada de gracia. Y es que en los últimos años, la gente ha dejado de usar la web para leer la prensa o entrar en Facebook, ahora nos descargamos la app y nos olvidamos.

Los usuarios prefieren usar apps que navegar por la web

Asimismo, tampoco existían tantas redes sociales como Snapchat o Instagram, que directamente han sido optimizadas como aplicación y no como web. Ya no tiene sentido que visitemos webs y nos traguemos los anuncios, el nicho clásico de Flash.

Los números no mienten. Cada vez vamos menos a páginas web, por lo que los clicks en los anuncios son menores: los anunciantes deben buscar otras formas de llegar a sus potenciales clientes en lugar de emplear Flash y las webs deben gestionar los ingresos de otro modo.

¿Qué pasará en 2020?

Obviamente, cuando Flash muera allá por el 2020, algunas páginas web y servicios quedarán rotos y no funcionarán. Será momento de adoptar otras herramientas, si bien si no lo han hecho ya es que no son tan relevantes ni están actualizados a la coyuntura actual.

Querido Adobe Flash, ¡buenas noches y buena suerte!

Y es que lo que otrora otorgó movilidad, dinamismo y alegría a la web, ha quedado obsoleto. Otras tecnologías han demostrado ser más seguras, eficientes y livianas, por tanto ya no tiene razón de ser.

Retomando el ejemplo anterior, el Flash es como el oficio de sereno, que dejó de existir en 1977.
No obstante, su contribución al mundo de internet actual es inconmensurable: nada sería como es si Flash no hubiera existido. Solo nos queda darle las gracias por los servicios prestados.